lunes, 30 de enero de 2012

Magnífica


No sabes las ganas que tengo de volver a verte " pestañitas"
ya sabes, que con poco que me toques las palmas me arranco por bulerias si hace falta...
si???
claro que si
niña que hoy es viernes nos vemos luego??
perfecto, este fin de semana estoy sola.
me gustaría que vinieras a mi casa, no quiero compartirte con nadie mas que con una buena amiga que esta loca por conocerte, te apetece que la avise????
Si es maja, me parece genial...eso si, prepárate que tengo las pilas bien cargadas.
Uffff no sabes como me pones solo con pensarlo, tengo el Fusil cargado.
cariño es que tu fusil es magnífico.


ya estáis aquí las dos, juasss, que fuerte....aunque lo contara a mis amigos no me creerían (nos decía)
os apetece un vinito?
si, por favor dame algo que me entone que estoy helada,
os voy a enseñar un juego que veras tu como entras en calor enseguida
si? pues dale al juego ... dijo ella
se llama el dos y consiste que en dos minutos al que le toque tiene que dejar hacerse lo que los otros queramos...

yo quiero... dije
Pues venga a ti te toca, coge el teléfono y pone en marcha la cuenta atrás....
comenzaron a acariciarme, desnudarme, besarme....
se me pasaron los dos minutos como si hubiesen sido dos segundos, casi tenia calor.
Ya esta!! me dijo el
ya????? no pueden haber pasado los dos minutos
si si , ahora le toca a ella
La hicimos lo mismo, note como poco a poco se excitaba, y deseaba tirarse a mi como una leona... esa excitación que fue creciendo en la habitación e hizo que pasáramos del juego y comenzásemos nuestra batalla, pasamos a lo grande.
Nos llevo de la mano hasta la habitación y allí todo iluminado por velas por el suelo, empezaron a follarme entre los dos sin descanso.
Mi piel en cada orgasmo se erizaba como una gata en celo, la habitación cogió una temperatura que se empañaron los espejos.
El arriba nosotras abajo, yo arriba ellos abajo, ella abajo nosotros arriba, en el suelo, en la cama...era como una maratón, jadeos y mas jadeos.
Chicassssss no puedo mas me vais a matar, llevamos cuatro horas aquí encerrados...


Me temblaban las piernas cuando cogí el coche de camino a casa