martes, 1 de enero de 2013

UNA SOLA FRASE... por Jota, Mar, Alvaro-49 y Utópica


Una sola frase de Alvaro-49;
-          Necesito  calor
Y todo se descontroló.
Desabroche su camisa y, levantando mi camiseta me arrimé a él restregando pecho con pecho. Jota, sin pensárselo dos veces empezó a acariciar mis nalgas e inmediatamente perdí de vista a Mar, tapada por la mesa.
Tras el contacto pecho con pecho las manos de Álvaro comienzan a acariciarme, ansiosas y deseosas, y nos fundimos en un beso que solo puede reflejar el placer que me está procurando Jota acariciándome desde la nuca a las pantorrillas.
Mar sigue sin dar señales de vida, por lo que Álvaro pregunta:
-          ¿Qué haces Mar? ¡Chica respira!
-          Déjala Álvaro, que cuanto menos respira Mar, mas fuerte acaricia Jota y cuanto más fuerte acaricia Jota, más me restriego yo contra ti.
Vale¡¡¡, el cachete en el culo que me dio Jota fue más que merecido…. Y más que deseado. Luego vuelve a los movimientos suaves y sensuales mientras Álvaro empieza a usar sus dos manos para recorrer mi cuerpo.
Cuatro manos recorriendo mi cuerpo mientras Mar nos marca el ritmo a todos.
Mi pecho que, tras el recorrido por el pecho de Álvaro llega a su boca y se introduce bruscamente en ella, gracias a uno de los meneos de Jota, que, aparte de recorrer mi espalda con su lengua,  de cuando en cuando acerca su polla peligrosamente a mí.
Gimo ante uno de los mordisquitos de Álvaro.
-          Disfruta cielo, me gusta como gimes.
-          Eso díselo a Mar, Álvaro, que gracias a ella Jota me está  poniendo…
Jota me voltea para besarme mientras me seduce con la mirada… momento que acaba con un:
-          Cabronaaaaaaa.
Las caricias se sigue sucediendo, la temperatura va en aumento y Álvaro empieza a desnudarme al tiempo que Mar hace acto de presencia y, pícaras, nos besamos tumbándonos en la cama ya desnudas.
-          Uto, estas cachondísima cabrona.
Esa frase es la que delata que los dedos que hay en mi coñito con de Jota, y notar lo excitada que estoy le excita más, pero los besos con Mar me habían despistado de quien está haciendo que, hasta que Jota se mete en medio de nuestros besos sin sacar la mano de mi coñito, que Álvaro empieza a comer con avidez, mmm, agarro su cabeza y la hundo en mi sexo, restregándome contra el  sin conseguir que Jota deje de penetrarme. Parece que se encuentra agustito dentro de esa humedad y ese calor.
Ahora son Álvaro y Jota los que marcan el ritmo de mis caricias con Mar, y los que me están poniendo como una perra, lo que hace que busque sus tetas ansiosa, las acaricie, las sobe, las bese, las muerda, mmmm. Jota se pone como una moto viendo jugar a dos diosas.
Me volteáis, manejándome a vuestro antojo, me ponéis a 4 patas y ambos sexos comienzan a jugar con el mío mientras Mar coge posición frente a mi boca.
Antes de darme cuenta me estáis penetrando. Vuestros sexos empapados, se rozan frente a mi coñito.
-Mmmm como te mueves Uto, es una gozada ver tus nalgas duras y hacer que se muevan tus pechos rozándose contra los de Mar.
- Como me gusta veros así de zorras, con esas caras de felinas en celo.
Mmmm, me encanta como se pone Jota viendo a su chica así, y me encanta como me penetráis, pero quiero jugar, así que me revuelvo hacia la polla de Álvaro mientras Jota me pellizca las tetas y comienza a meter sus dedos en el coñito de Mar, empapado de tanto juego. De repente siento deseo comprobarlo por mi misma y, mientras acaricio a Álvaro mi otra mano va hacia Mar.
-          Toma nena, 23 centímetros de amor para ti.
-          ¿23 centímetros?- Gritamos Mar  y yo al tiempo
Miro la polla que tengo frente a mí, y a la cual había dedicado todos mis sentidos menos la vista, al tiempo que Mar eleva la cabeza mirando el miembro escondido entre mi mano y mi boca. Pongo la mano debajo de esa hermosísima polla, cual bandeja, y miro a Mar, pícara, que como la fiera que antes veía Jota en ella, se va deslizando por la cama hacia esa hermosa polla que, si nada lo remedia, vamos a compartir.
Jota no deja de acariciar a Mar, pero tampoco deja de observarnos. Le gusta ver los signos de nuestro rostro.  Le encanta ver como la complicidad une a estas dos mujeres, hambrientas, frente a una polla, le gusta ver nuestras caras de vicio, de felinas en celo, como él dice, y pronto no puede evitar empezar a follarnos.
Se hace hueco entre los cuerpos y empieza penetrando a Mar, que con los movimientos clava la polla de Álvaro una y otra vez en el fondo de su garganta, hasta que bruscamente, la saca para dar un grito que, lejos de darnos miedo, nos pone más cachondos. 

Reemplazo a Mar en la polla de Álvaro y, cinco o seis gritos después, y sin previo aviso, noto una polla taladrándome y vuelvo a ver a Mar a mi lado, arrimándose peligrosamente de nuevo a la polla de Álvaro que no se si aguantará mucho más.
Elevo mi vista y Álvaro me devuelve una leve sonrisa, acompañada de una caricia en mi pelo, que rápido convierte en una presión hacia su polla al tiempo que su sonrisa se vuelve pícara, pero las embestidas de Jota hacen que pronto cese en mi empeño y sea Mar la que me reemplace mientras yo pierdo totalmente el control sobre mi cuerpo y solo soy capaz de mantenerme con la lengua fuera, como la perra en celo que soy ahora mismo, y acercarla a sus ingles en cada uno de los movimientos de Jota. Ahora soy yo la que hablo, suavemente se me escucha…
-          Sigue
-          Sigue
-          Más
-          No pares
Mientras mis caderas bailan desenfrenadas, baile que solo para cuando Jota me da un azote en el culo
-          Venga zorra, córrete.
Que parece producto de la adivinación, porque se entrecorta con mis gritos de placer mientras me corro, momento que la cabrona de Mar aprovecha para meter su mano entre mis piernas y acariciar mi clítoris sin sacar la polla de Álvaro de su boca.
Sin darnos tiempo para el descanso, Jota vuelve a penetrar a su chica y ella me mete la polla de Álvaro en la boca.
Ambos están a mil, sus jadeos nos hacen adivinar que pronto tendrán un orgasmo, de hecho, Álvaro me despista y le ofrezco mi pecho, pero, viendo mi error, vuelvo a ofrecerle mi boca, que acaricia con su polla unos breves instantes antes de volver a penetrarla mientras observa como Jota sigue follándose a Mar e intercambia con el miradas de complicidad.

Ahora sí, me agarra la cabeza para levantármela y poner su polla frente a mis tetas y Mar hace lo mismo sin que Jota deje de follarla.
Parece que los gritos de Álvaro animan a Jota y ambos se corren casi al tiempo mientras Mar y yo nos besamos en un momento digno de la más morboso y sexual de las fotos.


AVISO IMPORTANTE:
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Este relato tan solo es real en la imaginación de los protagonistas, que, simplemente se dejaron llevar en una tarde de chat.
Gracias chicos por una tarde especial.