martes, 1 de noviembre de 2011

LA HISTORIA DE A

Creo que hay pensamientos que nos han acompañado toda la vida.
Uno no empieza a pensar determinadas cosas ni de una determinada manera por entrar en este mundo, si no al contrario; uno entra en este mundo por que tiene una forma de pensar y sentir el sexo diferente al resto de la sociedad, cada uno la suya, pero lo que nos une es que es diferente del resto y que, en la mayoría de los casos escandalizaría a la gente que nos rodea fuera de este ambiente.

Pero, no es fácil entrar.
¿Que me dio el empujón?
A mi me empujó el, sin duda, A.
Conocí a A por Internet, y pronto congeniamos, manteníamos charlas eternas sobre todos los ámbitos de la vida, y, sobre todo, sobre el sexo.
Así me entere que estaba casado y que formaba parte de una pareja liberal, en la cual, aparte de compartir momentos dentro del mundo liberal, tenía permitidos escarceos solitarios.
Sin embargo, no me lo plantee en ningún momento.
¿Cómo iba yo a estar con un chico casado, por más que su mujer se lo consintiera? Jajaja, lo que hace abrir la mente.

El caso es que lo que A me contaba, me gustaba, no lo veía mal y poco a poco empecé a darme cuenta de que, dentro de ese mundo llamado liberal, había gente normal, con inquietudes sobre el sexo como las mías, solo que ellos las hacían realidad.
Eso fue una de las cosas que me fueron empujando a este mundo.

Mis conversaciones y juegos con A tomaron un cariz que empezó a darme miedo.
Vivíamos en la misma cuidad, pero no nos planteábamos conocernos. El juego me mantenía atenta al móvil todo el día, y mirando a mi alrededor a todas horas. Algún día nos veríamos, era fácil.
Había días que sentía que el juego manejaba nuestras vidas.
Como explicar en que consistía ese juego es difícil, por que hay cosas que no se pueden explicar con palabras.

Uno de sus retos: “escríbeme un relato erótico, consigue excitarme a través de el”.
Lo conseguí, pero está sin finalizar por que la historia lleva 150 folios y subiendo.
La excitación y el morbo que nos invadía era total.
Los retos que nos proponíamos divertidos y morbosos, aunque he de reconocer que el me ganaba en los “prácticos” sin duda, aunque conseguiré el siguiente que lo sepas y algún día te haré un regalo especial.
Cada nuevo día era una nueva ilusión, ganas de un mensaje, de un nuevo reto, de un nuevo juego… pero ya no tiene sentido, somos adultos, quedemos a tomar un café…
Ninguno de los dos se veía capaz de controlar la situación.
Difícil de entender teniendo en cuenta que el era liberal, fácil si supiera explicar con palabras lo que ambos sentíamos.
Podríamos vernos, pero no estar juntos. Jamás había engañado a su mujer y, si estaba conmigo, lo haría.
Ambos sabíamos que no seria solo sexo.

Aun así, decidimos conocernos quizás con la secreta esperanza de que un cara a cara matara lo que sentíamos, quizás con la secreta esperanza de no ser capaces de cumplir las reglas del juego.
Las cumplimos, pero no mato nada, al contrario, lo avivó.
Un solo roce de su mano me hizo sentir mas que muchas caricias, besos o sexo en otros.
Una sola mirada suya, me hizo estremecer como nadie antes.
Se que el sintió lo mismo.
Desapareció.

Ahora volvemos a hacer incursiones el uno en la vida del otro, muy sutiles. Hacen demasiado daño.
El me enseño el respeto a la pareja que en este mundo tiene un sentido especial.
El me enseño a jugar y disfrutar del juego sin esperar más que eso, jugar.
El me sedujo y me enseño a seducir.
El me dio mucho, pero ni una cuarta parte de lo que me quito.

¿Que hago aquí? Lo tengo claro.
Busco a A.
En cada juego que me planteo.
En cada persona que conozco.
En cada roce.
En cada beso.
En cada rincón esta A, por que, en cada rincón le busco y en muchos le encuentro.
El guía mis pasos, sin saber por donde ando.
Yo le busco a el y el, de alguna manera, disfruta de lo que yo encuentro, aunque solo intuya lo que hago.

Esa es mi historia.
A me metió aquí, quizás, algún día, en algún sitio, me le encuentre.
Si algún día me veis temblar, mirar alrededor, quizás sea que El me esté observando desde un rincón.

Este relato es un nuevo reto de A. ¿Habré satisfecho su curiosidad?

Fdo.
Su Princesa.

P.D. Esto no tiene nada que ver con el amor, eso, ambos, lo sabemos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

No podría comenzar mi intervención en este blog de otra manera que con A. El me ha traído hasta donde estoy, casi sin darse cuenta, y jamás dejaré de agradecérselo.
No creas nunca que te tengo abandonado, simplemente estaré preparando algo de lo que tu tendrás la culpa…
UTOPICA

Rachel dijo...

Impresionantes los dos, tanto A como tú.
Un besito

Al_andalus dijo...

Genial niña... me ha encantado...besos

reinamora dijo...

Ainsss! tu si que sabes...! empiezas con la A para terminar con la Z..!!
seguro que la culpa la tiene el?...no se..no se!

Esther Sánchez dijo...

Guauuuuu!!!! Cuantas sensaciones me has hecho recordar... Gracias.

reinamora dijo...

Utopica, creo que va a ser necesario poner la casilla de se BUSCA..
de momento tenemos;
A,X,Y...

alberto dijo...

en la pagina de entrada que dice no acto para mayores de 18, tendrian que poner una casilla para no acto para cardiacos

besos

p.p