martes, 16 de julio de 2013

RECETAS CULINARIAS por Utópica

RECETAS CULINARIAS, o como hacer y degustar una buena comida. 

 Lo primero y más importante, es seleccionar los mejores ingredientes del mercado. La receta más exquisita puede ver mermado su sabor si los ingredientes no son de primera calidad, e incluso, el más sugerente de todos los platos se puede convertir en algo vulgar si los ingredientes no son los adecuados. 


 Segundo; entramos a la fase de calentamiento en la que recomiendo utilizar los métodos tradicionales. Ya sabemos que los métodos de calentamiento rápido, normalmente asociados a nuevas tecnologías, están de moda, pero eso lo único que consigue es que comamos antes a cambio de renunciar a comer mejor. 
Hemos de asegurar una fuente de calor constate durante todo el periodo, y, si bien es conveniente realizar cambios de temperatura, hemos de cuidar que estos no sean excesivamente bruscos, y que el calor no le falte nunca a nuestro manjar; sería una tragedia tener que comer algo medio crudo, sobre todo una vez que nos hemos asegurado de que tenemos los mejores alimentos. Así mismo hemos de tener en cuenta no solo los ingredientes a cocinar, si no otras circunstancias para saber durante cuanto tiempo hemos de proceder al calentamiento. Hasta el más exquisito cabrito puede necesitar horas y horas de cocinado para dejarlo tierno, pero todos sabemos lo insulso que se vuelve un cabrito excesivamente cocinado… 

 Tercero; y al tiempo que segundo; hemos de asegurarnos de aderezar convenientemente todos los ingredientes. Cualquier aficionado a la cocina sabe que no todos los ingredientes necesitan la misma cantidad de sal, e incluso hay algunos que pueden llegar a estropearse solo con que los aderezáramos con un poco de picante. ¿O alguien se imagina una dulce y esponjosa mousse de chocolate aderezada con guindilla? Sea como sea solo la paciencia puede conseguir que los ingredientes se fusionen para regalarnos esas sensaciones únicas, y solo una correcta fusión de los mencionados harán las delicias de nuestro paladar. 

 Cuarto; llega el momento de la degustación. Aquí he de reconocer, que hay momentos en que me pierde la gula, ufff, pero es que, después de desarrollada toda la paciencia del mundo en el cocinado, cuando por fin puedes acceder al resultado de tu trabajo, hay que ser muy paciente para no hincarle el diente sin premura. En este momento, no es difícil que se pierdan todas las formas y se ataque el plato con ansia. Esto puede que a alguno le parezca poco apropiado en una señorita, pero, no deja de ser en el fondo una demostración del deseo… de saciar el hambre. 

Sin embargo lo normal, tras los primeros bocados que pueden denotar algo de ansia, es que se pase a una fase de degustación; disfrutar de las sensaciones, los aromas, los sabores. Entregarse al placer de una buena comida, que si los pasos anteriores se han seguido al pie de la letra, siempre es un placer. Si sí, ya sé que siempre habrá partidarios de la comida fría, que sí, que yo no digo que no alimente, pero no deja de ser una manera rápida de saciar el hambre.