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jueves, 22 de noviembre de 2012

LA LLEGADA DE LOS CHICOS


LA LLEGADA DE LOS CHICOS

Yo conocía a casi todos y se los presente a Carmen.

Los chicos empezaron a hacer preguntas, pero, evidentemente no fueron contestadas.

Nerviosos nos siguieron.

Cuando vieron el escenario preparado, los "cabronas" empezaron a escucharse, hasta que la voz de Rachel se elevo sobre el resto diciendo, Cabrona no, utópica.

- Bueno, esta vez no soy yo la culpable.

Dije agarrando a Carmen por la cintura.

Tras el barullo inicial, comenzaron a percatarse de los invitados a tan especial fiesta.

Sin duda, Maeloc y Látigo fueron los que se llevaron los abrazos más apretados y los besos más sugerentes.

Eran dos personas queridas y la mayoría no habíamos tenido oportunidad de ponerles cara.

Colocamos la bebida y empezamos a picar algo, intentando que el ambiente se relajara, pero los chicos, a pesar de conocernos la mayoría, o quizás por eso, permanecían juntos, apartados, observando a su alrededor.


Necesitábamos que se tranquilizaran, o nada de eso tendría sentido, a si que, con un vino en la mano, me acerque a Magda, para hacer que se derramara parte de el por su pecho.

Lamí ansiosa, intentando que todos nuestros invitados vieran su carita.

Si, aquello daba resultado, Reinamora me miró desafiante, y me encaminé a ella. Agarró mi pelo echándolo hacia atrás y empezó a besarme, casi mordiéndome. Como siempre, la respondí tirando, aún mas de su pelo, besándola, aun más fuerte, y azotando su culo mientras la decía, bien en alto:

- Nena, no puedes conmigo, no lo intentes.

Para los que no nos conocen, diré que, lo mío con Reinamora no era solo una guerra de mentes, también se convertía, de vez en cuando, en una guerra de cuerpos.

El vino, mas charlas y algún que otro roce hicieron el resto.

Cuando consideré que el ambiente estaba preparado, fui a buscar mi bolso de leopardo, sabiendo que, por si solo, intimidaría.

Creo que ha llegado el momento de explicar a nuestros lectores donde nos encontrábamos.

Se trataba de un viejo gimnasio del cual quedaban las espalderas a la derecha, un espejo de lado a lado en la izquierda, unas argollas en el centro, y algún potro y banco de abdominales repartidos por el recinto.

Es de entender que, con semejante escenario, y conociendo nuestra mente, los chicos estuvieran un pelín desconfiados.

Me arrimé a Lolo, sabiendo que entraría en el juego, y, mirándole con deseo, empecé a pasar las cuerdas por sus muñecas; hice un gesto a las chicas y me ayudaron a relajarle acariciándole.

Sabía que a Plate le había gustado, la conozco bien, a si que, fue la primera que se presto a no permitirle ver poniendo sus labios sobre los suyos.

El resto miraba, entre asustado y excitado pensando en cuando llegaría el momento de que las chicas nos dedicáramos a él.

No tardamos nada en atarle y allí le dejamos, observando como nos dirigíamos a la siguiente víctima.

Fui a la bolsa, cogí otra cuerda y se la entregue a Ra, para a continuación mirar a Asti. Allí la deje atándole junto con, Reina, Plate y Lili mientras yo buscaba otra cuerda.

Supongo que en esos momentos la gente hablaba, pero, la verdad, no lo recuerdo.

Preparaba la siguiente cuerda, que sería para uno de mis niños, Alber, y la encargada de hacer los honores, nuestra niña, Magda, a si que la llame justo en el momento en que desabrochaba alguno de los botones de la camisa de Asti.

Alber preparo sus manos, el pobre sabe bien de que va, pero también tenía la ventaja de saber que podía estar tranquilo, cada cual tenía sus limites y allí, nada sucedía en contra de nadie, pero esta vez de nada la serviría su ya conocido reclamo frente a tanta loba hambrienta. Al fue a ayudar a Magda.

Llame a Plateada con la siguiente cuerda en la mano, Spinig seria su víctima, y en ese momento me quede observando, permitiendo que las chicas empezaran a jugar con el.

Se noto su excitación inmediatamente, pero es que yo no acertaba a ver donde tenía Lili sus manos mientras veía como Reinamora acariciaba su pecho y le susurraba palabras al oído. El caso es que el chico se dejo sin rechistar, yo bien sabia quien nos podía dar problemas.

A continuación saque una mueva cuerda y se la di a Lili para que me ayudara a atar al Doctor.
Ahora sabia que no podía irme lejos, necesitaba asegurarme que todos estaban tranquilos y disfrutando, a si que, hice un pequeño parón en mi actividad, para observar sus ojos.

Látigo cruzó la mirada conmigo, poniendo carita de pena; le sonreí. Mad, que ya imaginaba por donde íbamos, esperaba ansioso su turno, Lolo no se perdía detalle, ha pesar de estar inmovilizado; Abogado se abrazaba a su cerveza, como si esta pudiera sacarle del lío en el que, el solito se había metido, Alber estaba tranquilo, era el que más sabia con quien se la jugaba, o eso creía.

Asti me miraba, suplicante. En ese momento recorde una cosa y, rápidamente, pedí a Cio que sacara del bolso de Doraemon un lápiz de labios o de ojos. Me miro extrañada pero empezó a buscarlo mientras yo seguía mi ronda.

Lagarto permanecía junto a abogado, ufff..., su cara de deseo me gusto, Spining estaba besando a Plate, o mejor dicho, Plate estaba besando a Spining.

Maeloc me miro, sonriendo, yo le contesté igualmente con una sonrisa tranquilizadora,


- ¿ves como no soy tan mala?, quizás solo un poco cabrona.

Visto que todos estaban mas o menos bien, le tocaba el turno a Carmen de atar, pero no creía que fuera el momento.

Y antes debía usar el lápiz de Cio.

Fuí hacia Asterix, que me miro nervioso,

- ¿Que vas a hacer Uto?, no seas cabrona.

- Tranquilo coño, no tengas tanto miedo, solo tengo como arma un lápiz de ojos.
Agarrado al cinturón de mi vestido, tenía un antifaz que seria uno de los pilares del juego y se lo puse. Le note nervioso a si que, le bese, y le dije:

- Tranquilo, no muerdo.

Mordí levemente su labio

- A no ser que lo deseen.

Los demás miraban mi dibujo, extrañados mientras Aste debía alucinar con los comentarios.

- ¿Que haces?

- ¿Eso que es?

Susurros al oído entre unos y otros hasta que la carcajada de Rachel se escucho con eco incluido en el casi vacío gimnasio.

- Que Cabrona!!!!!!

Quité el antifaz de Asterix que rápidamente bajo la cabeza intentando ver que había dibujado en su pecho.


Se la levanté, recordándole que tenía un espejo enfrente.

Cuando vio su imagen reflejada…

- No, cabrona, no, no puedes hacerme esto.

Todos miraban extrañados por el hecho de que una simple mariposa dibujada en su pecho produjera aquel efecto, pero nosotros lo entendíamos,

Le mire q los ojos y le dije,

- ¿Ya sabes porque estas aquí no? Las mariposas tienen la culpa, y te aseguro que hoy no dejaras de pensar en ellas.

Prefería que entre Cio y Ra ataran antes a Abogado, que no paró de mirarme, hasta que me acerque a su oído y le susurre palabras que solo ambos entendimos.



Atados todos estos, quedaba lo mejor, pero no tenía claro en que orden hacerlo.

- Bueno, nos quedan los mas marchosos, empecemos con Látigo nenas, que tanto decir que no le damos miedo, a ver si es verdad.

- Miedo no lady, terror.

Entregue la cuerda a Reina, y el resto nos acercamos, mientras le hice echar el culo hacia atrás y le di varios azotazos diciendo,

- Mmm, el culo que mas se ha hecho desear, pero ya lo he tenido, hoy me llamará con gritos de deseo.
Le bese casi con rabia, nuestro último encuentro, relatado en un "timido" truhan, me habia supuesto un juego mental que me habia llevado a una excitacion wue pocas veces se consigue y su sola presencia excitaba e incitaba mi imaginación de una manera brutal, pero era Reina, su tigre de Bengala, la que tendría el honor de atarle.



Empezamos a darle la caña que se merecía, ni más ni menos. Anime a las manos amigas a recorrer su cuerpo, todo su cuerpo. Se retorcía mezcla de cosquillas y nervios, pero aquello solo conseguía sacar mas maldad de Cio, carcajadas de Rachel, hiperactividad en las manos de Lili y caricias de Plate mientras las demás tocábamos en los pocos huecos libres y Reina y Látigo se resarcían de tanto tiempo de espera con unos besos, que, mas que besos, parecía que se estaban comiendo.


Una vez látigo estuvo amarrado dije.

- Ya solo quedan dos, y será Carmen la que haga los honores, a por ellos, que son los mas cañeros, o eso dicen, a ver si es verdad.

El cuerpo de Carmen se contoneo frente a Lagarto, haciéndole que se diera la vuelta y, sin mucha contemplación, bajo sus pantalones y calzoncillos, dejando sus nalgas levemente cubiertas por su camisa.

Agarro una de sus manos y mientras con su pubis acariciaba las ansiadas nalgas.

Al principio nos arrimamos, pero luego la dejamos sola.

Ato la mano a la espaldera y dejo la otra libre para continuar jugando, pero la hice un gesto, aquel no era el juego, ya tendría tiempo de resarciese, a si que, allí le dejo, atado con su deseo, de culo a el resto.

- Solo queda Mad.

Dije bien a sabiendas de que Doc se sorprendería.

Carmen fue hacia él y en sus besos se noto la amistad y complicidad que existía entre ellos.

Pero aquello, lejos de ser una ventaja para Mad, sería un inconveniente, y el bien lo sabia.

Acabó, como Lagarto, atado de culo y sin pantalones.

- Bueno pues ya están todos.



Me miraron, como si no me hubiera dado cuenta de que Doc no estaba atado, incluso, no recuerdo quien, me lo dijo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD.- LA LLEGADA DE LAS CHICAS


LA LLEGADA DE LAS CHICAS.
 
Cuando Carmen vio el escenario, no pudo evitar que un 
"joder" saliera de su boca.

- Esto es mejor que en mis fantasías Uto.
- Sabía que te gustaría.
Preparamos unas mesas, las neveras para luego 
poner la bebida, aunque el vino y licor ya lo 
teníamos enfriando.
 Quitamos una cosa aquí, pusimos una cosa allá, 
para sentarse, el suelo era perfecto, tampoco 
había mucho más.Antes de que llegaran las chicas, 
decidimos darnos una sauna, necesitábamos relajarnos.
En ese momento de tranquilidad Carmen me pregunto por los planes, pero no sabia bien que contestar.
- No se Carmen, tengo claro que la base será tu 
fantasía, esta historia la has creado tu, pero me gusta la improvisación.
Para cuando llegaron las chicas, todo estaba 
preparado.
Las habíamos citado en el bar de enfrente, 
comenzaron a llegar wassup.

- Estoy aquí
- Ya hemos llegado....
Les dije que nos avisaran cuando estuvieran todas y, 
cuando así fue, salimos a por ellas.
Nos siguieron sin hacer preguntas, sabían que de 
poco las serviría, y las llevamos al escenario de nuestro juego.
- Bufff, no se que va a pasad aquí, pero solo con verlo me da miedo. 
- Que se os habrá ocurrido.
Comenzaron las instrucciones.
- Bueno chicas, lo primero es abrir una botella de vino, 
me encanta que nuestras víctimas sean así 
de generosas.
Servido el vino, comenzamos con las instrucciones.
- Como ya os imagináis no estaremos solas.
Ya habías adivinado el nombre de uno de los 
invitados, sin duda, delatado por el exquisito 
Albariño.
- Sobre las 22 aparecerán los chicos.  La fantasía de 
Carmen es que todos estén atados en esa pared, para eso, 
necesito enseñados como hacerlo o 
tardaremos un montón, ¿te ofreces voluntaria 
Magda?
Con esa carita de... “Mejor me lo callo”, que 
tanto me gusta, accedió inmediatamente. 
Se puso junto a la pared y el resto de las chicas la 
rodeamos.
Llevó sus manos arriba, pero enseguida la dije que no era necesario de momento.
- Primero tenéis que atar las muñecas, así. De esta 
manera, nos aseguramos de que no se podrán desatar y 
además, no se harán daño cuando intenten escaparse, y 
creerme que lo intentarán. Una vez aseguradas las muñecas, ponéis la cuerda así, la pasáis por aquí, y no podrán 
desatarse, pero al mismo tiempo nos será fácil desatarles y cambiarles de sitio cuando lo deseemos. 

¿Alguna duda?
Nada que decir.
- El resto de lo que tengo en mente, ¿preferís saberlo o 
lo dejamos?
Por mayoría se decidió dejarlo, sobre todo a la 
improvisación, pero os explicamos la idea principal.
Ya tranquilamente comenzamos a beber vino, entre risas, 
hasta que Cio, la lagarta, reparo en una caja que estaba 
en un rincón de la estancia.
- Esa caja es la caja de Pandora, solo que en lugar de contener los males de la humanidad, contiene las maldades de este grupito de mujeres.


El vino de nuestra víctima comenzaba a hacer el efecto 
deseado.
Relajar y desinhibir.
Se que conocían la identidad de alguno de los invitados, 
pero sabia que otros les sorprenderían. 
Empecé a recibir wassup de los chicos, y, pidiéndole que 
guardara silencio, pasé a Asti una lista de todos, para 
que me avisara cuando hubieran llegado.
Quince minutos después, Carmen y yo salimos a la calle a 
recoger a nuestras "víctimas".

martes, 4 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD


 
LAS FANTASIAS SE CONVIERTEN EN REALIDAD. 
 
Somos tantos los personajes de esta historia que 
debéis permitirme que me centre en aquello que yo vi, viví y sentí. 
Por eso, desde aquí, animo y reto a cualquiera de los protagonistas a que 
ofrezcan su versión sobre los hechos allí ocurridos.
Intentare empezar por el principio.
 
La culpable esta vez fue Carmen11, ella incitó mi imaginación.
Estando las dos con Madrid9092, convirtiéndole en 
nuestro juguetito particular y llevándole al más 
excitante de los sufrimientos se la ocurrió…
- ¿Te imaginas esto mismo, pero con más hombres?
Sí, me imaginé, y ayudada por ella, comencé a 
prepararlo.
EL CORREO A LAS CHICAS
Niñas, estáis citadas el día D a la hora 20:00 en 
Madrid, no podéis faltar, será la noche del poder de 
las mujeres.
Ahhhhh, y ni mu, ni a vuestro mejores amigos, quien 
sabe quienes serán nuestras víctimas.
Fdo:
Carmen11 y Utópica.

----------------
Rachel, Cio, Magda, Lili, Plateada y Reinamora se apresuraron a contestar 
entusiasmadas.
- Siiiiiiiiiiii, allí estaré, quiero ver en acción a 
la cabrona de Uto, y Carmen será el complemento 
maligno ideal.
- No fallo, ¿necesitaré mi arnés?
- Mmmmm ¿me atarás?
- ¿Llevo pepinos o van incluidos en la fiesta?
- Uff, no se si no me da un poco de miedo. 
 
- Nena, llévate el arnés, que esta vez me lo pido¡¡¡¡¡
Habiendo confirmado todas las féminas, teníamos que 
conseguir que los chicos escogidos también dieran su 
sí.
EL CORREO A LOS CHICOS

A diferencia del correo a las chicas, abierto, el de 
los chicos iba con copia oculta.
¿Os atrevéis?
Estamos preparando algo especial, muy especial.
Una noche en la que las chicas tendremos el mando, unanoche en la que el 
placer será vuestro, una noche en 
la que estaréis para obedecer nuestros deseos.
¿Os atrevéis, u os damos miedo?
Os esperamos el día D a la hora 22 en Madrid, 
imprescindible acudir con camisa. 
Recibiréis instrucciones más precisas al respecto si 
accedéis.
Fdo.;
Carmen11 y Utópica
--------------------------------
Látigo, Madrid9092, Lolomad, Abogadocarlos, Alber, 
Wind, Asti, Lagarto, Spinning, Maeloc y Doc contestaron afirmativamente, de los que dijeron no, 
no diremos nada, que bastante tendrán después de leer esto con arrepentirse el resto de su vida.
- ¿Veré a Lady Nudos en acción? Si es así, iré.
- ¿Me vais a "torturar" como la ultima vez? Mmmmm
- Mmmmm, con las ganas que tengo de veros guerreras...
- ¿Tendréis cerveza? De lo demás no me fío.
 
- Ainssssssssss mi niña, claro que estaré.
 
- Me da que no tengo opciones.
- Uffff tengo miedo!!!!!!
- Eso me pone.
- Si no me ponéis de culo.
- Ni atado, nenas, ni atado.
- ¿Me repetirás ese susurro en mi oído? 
Pero el caso es que, con miedos o condiciones, todos 
dijeron si.

Así empezaba el trabajo para Carmen y para mí.

jueves, 16 de febrero de 2012

COMPARTIR BLOG

Menuda sorpresa y no solo por el blog si no por quienes son mis cuatro compañeras, amigas, de este fabuloso viaje...no podía ser de otra manera, joda a quien joda, guste a quien guste...aqui estaremos sin ningun tipo de complejos, libres, y con una complicidad muy persuasiva..!
No se si fue la nostalgia, lo que hizo que vuestras cabezas empezaran a dar forma este blog, creo sinceramente que nos unió una fuerza llamada palabras, ideas, mentes perversas, calenturientas, mujeres misteriosas, con ganas de disfrutar la vida, que no se avergüenzan de lo que son, que se ríen abiertamente de lo vulgar, cínico, y chapucero.... sin duda no podías haberme regalado otra cosa mas valiosa que vuestras mentes, vuestras risas, y poder compartirlo aquí...!
este blog es sencillamente amistad, algo que muchos no sabrán nunca el significado.
Gracias Morena 75
Gracias Utopica
Gracias Al Andalus
Gracias Rachel

viernes, 27 de enero de 2012

MIA SERA LA VENGANZA PARTE IV POR LÁTIGO

Mía será la venganza. IV.


(prometo que será la penúltima entrega, o si no... sería un texto demasiado largo para leerlo de un tirón).

Tarde de primavera. Niños que vuelven del colegio. Madres apresuradas a poner el almuerzo. Hace algo de calor pero corre fresco en esa coqueta terraza de aquel pueblo costero. ¡Todo es tan bucólico, tan relajado...!

Pero tu me miras intentando comprenderme! ¡Intentando decidir si soy un fiasco o un jugador prometedor en este gran juego de mentes y cuerpos... ¡nuestro juego!

¡Se detectar en tus grandes ojos, brillantes, un cúmulo de sensaciones enfrentadas!. Por un lado sientes ese objeto extraño.. inexplicable aún para ti, alojado en tus carnes. Es algo extraño que te mantiene excitada... que te recuerda tu sexo mientras comes tu tardía tostada con mermelada y tu buen café. ¡Quieres que esa especie de débil placer mórbido vaya en aumento y me miras fijamente mientras hablo y bromeo contigo animadamente!. Mantienes el tipo. Sigues mi juego. Conversamos como si ese regusto suave no estuviese ahí... como si no sintieses la pequeña esfera ubicada en tus dulcísimas entrañas.

Por otro lado... cuando te mueves, sientes la otra bolita como algo extraño, inoportuno... algo que no debería tener lugar bajo tu falda, de tamaño lo suficientemente largo como para que nadie... que no seamos tu y yo, sepamos lo que está aconteciendo entre tus muslos. ¡Ja, ja, jaaa, yo la elegí!.

¡Es agotador estar tanto tiempo en el umbral de la excitación, pero sin poder traspasarlo para alcanzar el cenit que, aunque no quieras demostrarlo, anhelas ya!

Mi pasividad comienza a incomodarte. Estas por la labor de sacarte “el invento” y mandarme a paseo. Entre el deseo... y “el cabreo”. ¡Me gusta! ¡Pero creo que llevas ya mucho tiempo aguantando ese pequeño castigo! ¡Un placer prolongado en exceso... conturba!

Pago la cuenta y te pido al oído que vayamos en dirección a los baños. Hay un pasillito que da a las puertas de los servicios de chico y chica. Antes de entrar en ellos, te atraigo hacia mi... y te beso. Supongo que pensarás “ya era hora de que hiciera algo”. Siento que no estás cómoda con la situación. ¡Parece que no se escoger el momento...!. Nos pueden descubrir y la vergüenza será mucha... ¡pero no te preocupes!. ¡No será ahora!. Sólo es que he comprendido que tu sexo necesita algo de descanso... te sacaré la pelotita... pero seguirás siendo prisionera de mis deseos.

¿Te acuerdas que llevabas un “cinturón” de fino naylon? ¿Te fijaste en que en el hilo que separaba ambas pelotas había una pequeña arandela a la mitad? Es para lo que estás a punto de descubrir...

-¡Te voy a sacar eso...! ¡Estarás ya un poco harta!

¡Durante el tiempo que está durando nuestro beso he tenido entre mis manos ―inadvertidamente para ti― otro latiguillo de unos 10 cm. Casi sin que te des cuenta, lejos de liberarte de tu improvisado cinturón, he abierto el minúsculo candado que lo cierra y he metido una de las argollitas. La otra la he unido a la arandelita que está entre ambas bolitas con otro pequeño candadito. Como consecuencia, cuando extraigo lo que tienes en tu sexo, ambas quedan sujetas a tu cintura, colgando entre tus piernas.

Nos vamos del bar. Tu bromeas sobre mi salud mental. Yo te digo que ya sabes lo que es tener “un par de pelotas”. Las llevas metidas en la braguita para que no te estorben.

El café está cerca de  la playa cogiendo por un ameno camino entre dunas. Aún hay poca gente. Se puede pasear por la arena... te puedo acariciar, te puedo apretar contra mi cuerpo, puedo apretar tus nalgas... puedo palpar el peculiar “paquete” que llevas en tu ropa interior... no quiero que tu sexo desaparezca de tu pensamiento. ¡quiero que lo tengas presente mientras andamos, mientras charlamos... mientras te toco!.

Entre charla, paseo y visita a las tiendas del pueblo se ha hecho algo tarde: la hora de la cena. Te he comprado un vestido que te ha gustado. Entré contigo en el probador. La dependienta no dijo nada. Supuso que éramos pareja y es normal que me pidas opinión. Delante del espejo te despojaste de tu ropa, quedándote en bragas.

-¡Mirate en el espejo! –te ordené firme, pero suavemente. Te tomé desde atrás y acaricié tu pecho. Nuestras miradas se buscan y se encuentran en el frío cristal. ¡Sabes interpretarla! ¡Ésta te dice que llega otra vez el momento de jugar a mi extraño juego!

La ropa estaba a tus pies. Tus piernas se separan instintivamente mientras mis dedos se deslizan bajo el elástico de la pequeña braguita. Siento calor... y humedad. ¿Pensaste que follaríamos en ese instante? ¿No es una locura, en una pequeña tienda y con la dependienta tan cerca separada por una cortinilla?. Pero después de tanta espera... ¡ya apenas te importa eso!.

-Será uno de estos polvos rápidos con la cara casi aplastada frente al espejo –piensas, pero te confundes. Puediste ver como mojaba mis dedos en tu boca... y los llevaba a tu entrepierna... para lubricarla. La acaricié suavemente sin dejar de mirarte abrasadoramente, besando tu nuca, cuello y orejas, magreando tus senos con la otra mano. De nuevo algo esférico atravesó tus carnes, suavemente pero sin concesiones. Puediste ver –con cierta incredulidad- lo graciosa que quedaba la pelotita suspendida entre tus lozanos muslos... lo que no te esperaste es que sacara otro latiguillo y otro candadito del bolsillo.; ese nuevo hilo tenía en el otro extremo la más pequeña de las pesas... la de cinco gramos. ¡En menos que cantaría un gallo, eras testigo de cómo colgaba éste peso de la argollita que estaba anudada entre la bolita que tienes adentro de nuevo  y la que se balanceaba fuera, graciosamente .

Cinco gramos no son mucho, pero ahora no sólo experimentas ese obstáculo –la bola- que impide que tu vulva se cierre y se relaje... sino que además hay una extraña aunque leve sensación de “tensión”... ¡No te da por pensar que esa fuerza extra te obligará a hacer un esfuerzo con los músculos de la vagina para que la bolita no se salga!. Si no estuvieses turbada,  te relajarías y la bolita no escaparía de tu precioso coño... por que el peso a sujetar no es gran cosa...!. Sin embargo, instintivamente estás cerrando los labios inferiores para que eso no pase... ¡aunque parezca absurdo... es así!

¿Qué importaría que “eso” acabase por salirse...? ¡Y sin embargo no te estás dando cuenta de que estás apretando para que eso no pase! ¡Es una reacción instintiva! ¡Lo sé, por que yo la he experimentado en el pasado...!

-Te prometo que valdrá la pena, cielo. ¡Sigue jugando conmigo...! –susurro en tu oído mientras acaricio tu cítoris.

Sales con tu nuevo vestido puesto... ajustado, negro, felino... y lo suficientemente largo como para que nadie descubra nuestro secreto. Te parece que la dependienta te mira raro... ¡sientes como si la negra tela.. y hasta la carne de tu pubis de hubiesen hecho transparente... y todos vieran lo que cuelga maliciosamente de tu sexo sin bragas...!

¡Por instinto... cierras los labios de tu sexo...! ¡Te lo dije...! ¡Mi venganza tiene mucho que ver con tu lema: más de lo que crees, corazón mío!

¡Cierras tus piernas... pero de momento tu mente también está cerrada... a cal y canto! ¿Es que no te das cuenta aún?

¡Hemos de llegar más lejos...!

Látigo



sábado, 14 de enero de 2012

Expresso de media tarde




15.00h - Tras una jornada agotadora sin alicientes sexuales miraba a mi alrededor con ganas de guerra uffff ..... que coñazooo necesito urgentemente un vinito mágico (menudo descubrimiento).

15.15h - Reina que haces???
- aquí aburrida..
-y eso???

- en unos 15.00 min te espero con un vino en la taberna de siempre....
- Ok

Cerre todo lo que estaba haciendo, estaba hasta las narices de aguantar chorradas y dije: Hasta el lunes, buen fin de semana ( una carcajada en mi mente me dijo: Golfa.. no tenéis ni idea de lo que va ha ocurrir de aquí a media tarde).

15.30h - Dejo mi coche en el callejón para no perder mas tiempo, estaba ya desatada, mi mente no dejaba de funcionar.....

- que tal nena???? muackk muackkk

- Lo de siempre guapas??? dijo el camarero

- Ya sabes que si, es nuestro pequeño vicio ( nos miramos con complicidad pensando: si solo fuese el vino)

Con dos vinos es suficiente para darnos ese punto alocado que ningún otro es capaz de sacarnos, es curioso que a las dos nos afecte de la misma manera

15.45h - Nuestras risas empiezan a dar su efecto y nuestras cabezas solo un pensamiento.
15.50h - Mira tu agenda que quiero un masaje con final feliz.

Primer candidato;

- Hola, que haces??? tienes hueco en tu agenda en media hora???

-wooouuu!!!! chicas no me lo puedo creer, tengo un cliente en media hora, esto no se hace, con las ganas que os tengo.......

- Ok gracias ya nos veremos....
Segundo candidato;

- Hola guapo, estas en casa???
- Si, estaré toda la tarde

- Vale, en 15 min estamos allí, envíame tu dirección a mi móvil....

16.00h - Pagamos. Al segundo me llego el mensaje y cogimos el coche del callejón.

De camino a su casa le envió un mensaje diciéndole:

-Desnúdate
-prepara los aceites
-Un brugal con limón y un Gin tonic

16.30h - tocamos el timbre, abre!!!
En el ascensor se nos ocurre una idea: vamos a quitarnos toda la ropa y solo nos dejamos el abrigo... jajajajaj (estamos fatal, pero que le vamos a hacer si somos así).

4B.. aquí es, llamo, se escuchan su pasos y nos abre la puerta.

Sin mediar palabra entramos nos quitamos el abrigo, lo tiramos al suelo, su cara esta alucinada, esto es algo que nos ha propuesto en miles de ocasiones y siempre le hemos dicho que algún día..... hoy es el día.

Que chico mas obediente, tenia todo preparado, las copas, el aceite, unas velas.... pero...desobedeció en algo, no estaba desnudo, se dejo el vaquero puesto.

- Que haces?, las normas estaban muy claras, te dijimos que estuvieses desnudo... tienes un segundo para quítartelo todo o nos vamos.

16.45h- Con las copas en la mano y lo tres desnudos, comenzó la sesión de masaje

Tenemos una hora, ya sabes lo que buscamos, ahora depende de ti si quieres repetir.

18.00h- Salimos de su casa con una sonrisa......menudo final feliz....muy feliz.!

Algún día contaré lo que paso durante esa hora.

miércoles, 11 de enero de 2012

Mía será la venganza. Parte 2. (Aunque os parecerá una entrega de "Bricomanía", os aviso ;-) ) por Látigo

- Mmmm (pensé para mis adentros cuando entré en aquella tienda de trastos viejos y vi aquel gastado estuche de madera conteniendo esas pequeñas pesas de calibración)-¡pesas... pesas...! –os juro que en ese instante y de forma inconsciente me vino cono un rápido destello el lema que tantas veces he visto durante deliciosas sesiones de charla electrónica “para el sexo cada día tengo la mente más abierta y las piernas más cerradas”. ¡Y... como todo en esta vida es cuestión “de peso” -la moralidad de los más ultrareligiosos, la virtud de la mayor de las pacatas, la honra del más honrado de los políticos, la homofobia del más hetero de los heteros... etc, etc- se me ocurrió lo siguiente...! ¿Cuál es el “peso” para que mi querida “Nuditos” abra esas lindas piernas... pero lo que se dice... “en sentido literal”?

 

Supongo que no me explico aún lo suficiente... pero ya lo iremos comprendiendo. ¡Paciencia...!

 

El juego de pesas estaba tirado por los suelos. Acto seguido, tras una visita a una ferretería, me hice de algunas cuantas... “cosillas”. ¡A saber!.

 

-Un rollo de hilo de naylon para pescar (de 1 mm de sección)

-Un cortauñas.

-Cuatro candados muy pequeños y uno más grande.

-Algunas argollas de teflón de 1 cm de diámetro

-Un pequeño vibrador, que evidentemente no compré en la ferretería del Juanillo.. y no por que no lo tenga ¡quién sabe!

-Dos pelotas de ping pong o similar.

-Una chocolatina.

 

Una vez en casa, corté un trozo de tanza de unos 55 cm y le anudé una argolla en cada extremo;  posteriormente, cuatro o cinco de 10 cm a cada uno de los cuales le anudé a cada extremo su correspondiente argolla.. ¡pero sólo una, pues en el extremo contrario até una pesa a cada hilo!. Para probar los nudos sostuve cada una de las cinco pesas de su argollita correspondiente y éstas colgaron como si de un péndulo se tratase. Escogí una de 5 gr, y otras de 10, 20  y 100. Una vez probadas, enrollé los hilos delicadamente alrededor de cada pesita y las guardé aparte en una bolsita de tela. El último preparativo fue un trozo más de tanza de 35cm al que le anudé una argollita en ambos extremos y el cual guardé también enrollándolo, con todo lo demás.

 

Fase 2ª del plan concluida. La fase siguiente consistiría en ponerme en contacto con mi “marinera” para que se buscase un fin de semana en el que pudiese desembarazarse de obligaciones y hacer una visita al dulce sur. Pronto llegará el buen tiempo a esta parte de la costa... ¡no hay prisa...!

 

Bueno! ¡Seguiría... pero son las “tantonas” de la madrugada y estoy empezando a ver las letras dobles en la pantalla de mi portátil! ¡Ya me lo dijo mi médico... “acostúmbrate a dormir a horas normales... o te vas a volver majara”... y un poco “majara” si que estoy... sí! ¡Ah... por cierto: la chocolatina tan sólo es para comérmela! ¡Las “dulces venganzas”... para ser alimentadas, necesitan algunas calorías! ;-)

Látigo.

domingo, 25 de diciembre de 2011

LADY NUDOS






¿Lady nudos? ¿Lady nudos? Este mote te costará caro, aunque aún no lo sepas.

Según entras por la puerta, y casi sin mediar palabra, mientras te beso, voy desabrochado tu camisa despacio, mirándote a los ojos, sonriendo con maldad; una maldad que aún no has aprendido a detectar pero que consideras producto de la impaciencia del deseo.
Me agacho frente a ti, mmmmm, tu pecho descubierto, asomando entre tu camisa, visto desde esta altura casi es capaz de trastocar mis planes y conseguir que me aparte de mi objetivo, pero, de repente vienen a mi cabeza, de nuevo, tus palabras, “lady nudos”….. Esas palabras retumbaban en mi memoria y me hacen volver a mi objetivo.
Desabrocho tus pantalones, despacio, sin parar de mirarte, se que mi calma empieza a desesperarte.
Buscas mis labios, mi boca, pero ni siquiera me arrimo a ti.
La distancia solo acrecienta tu deseo, y tu deseo solo acrecienta mi sed de venganza.
Vuelvo a arrodillarme frente a ti para desnudarte del todo.
Una vez te tengo como quería, agarro tu mano y te llevo, despacio, hacia la cama.
Te tumbo sobre ella y por primera vez, una de mis cuerdas hace su aparición.
La distancia empieza a desesperarte, deseas sentir contacto. El calor de mi piel, la humedad de mis besos…
Sentada junto a ti, la cuerda roza tu cuerpo y hace que se erice tu piel, notas como algo desea alcanzar la luna, tu mano se encamina a el borde de la cama, ya sabes lo que deseo de ti.
La ausencia de ropa interior hace que sientas la dureza de mis pezones sobre tu pecho, mueves tu cabeza buscando besarlos, pero te lo impido en un movimiento brusco.
Llevas tu otra mano para que pueda atártela, me siento sobre ti, arañándote suavemente el pecho, te sientes indefenso y excitado, y a punto de alcanzar la luna que buscabas.
A cuatro patas camino hacia atrás sobre la cama mientras mis ojos no se apartan de los tuyos.
Según luego confesarías, en ese momento te sentiste como un filete.
Elevas la cabeza para observar mis movimientos mientras sonríes nervioso.
Habías oído hablar de mi mente retorcida, pero ahora, estando a mi merced, piensas que era real.
Comienzo ha atarte los pies, con los mismos movimientos calmados; cuando estas completamente inmóvil me pongo frente a ti, ligeramente abierta de piernas, observando mi obra.
Los movimientos sobre la cama han hecho que mi falda se suba, mostrándote ligeramente mi entrepierna.
- Miedo me das gata…
- ¿Y que hago yo ahora contigo?
- Ahora fóllame.
- Noooo, querido, no es para esta fiera este manjar.
Me encamino hacia la puerta, crees que me voy a ir, dejándote atado y abandonado; gritas desesperado.
- No, no te vayas ahora, si me tienes en la mesa, con cubiertos y todo, ahora has de comerme.
La puerta se abre.
- No, no te vayas, ya me has convencido que hay cabronas y luego estas tu, no me dejes así,
Me vuelvo, mirando la desesperación en tu rostro, sin duda la mente es muy poderosa y mi fama me ha precedido.
- Tranquilo, te gustará.
Hago un gesto y tras la puerta aparece ella, con un corsé, medias de liguero y tacones.
- Querida Reinamora, te debía un regalito, aquí lo tienes, disfruta de él.
Reina sonríe maliciosa, dispuesta a disfrutar del manjar a mesa puesta.
Me acerco a tu oido, y casi en un susurro te digo.
- ¿Tenías miedo de esta fiera?, pues cuidado con “el tigre de Bengala”, pero si no ha acabado contigo la gripe del 17, no creo que lo consiga ella querido Látigo.


Me retiro de la cama y observo como “el tigre de Bengala” comienza a devorar a la pieza cazada especialmente para ella.
Eso, querido Látigo, forma parte de nuestra complicidad, yo cazo, ella devora a la presa, y yo disfruto observando como se sacia de ti.