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miércoles, 8 de julio de 2015

UNA TARDE DE BI-CIO por Utópica

Me excitaba muchísimo la idea de follarle en público. Saber que nos miraban mientras abría su precioso culito y me regalaba una de sus sonrisas provocadoras. 
Ese pensamiento me fue acompañando a lo largo del día, de manera que, cuando le vi ya estaba excitada.
En esas circunstancias entramos al local y tras unos largos preliminares que no voy a entrar a detallar, entramos en una habitación. 
Las grandes cristaleras serían mis aliadas. Cerré la puerta, pero abrí bien las cortinas para asegurarme ser vistos.

Comenzamos a besarnos, acariciarnos, tocarnos....
La gente pasaba y miraba. Éramos una pareja más hasta que pedí que sacaras tu juguete. Entonces te abriste de piernas y empecé a jugar con tu culito. 
La gente que miraba, ya lo hacia de otra manera.
Miraba dos veces, supongo que queriendo ver si era verdad lo que veían.
¿Un chico abierto de piernas mientras su chica jugaba con su culito?
Espera.
¿En serio?
No.
No meter un dedito.
No jugar con su ano.
No.
Follarle, y bien fuerte con aquel dilbo vibrador que tu mismo te habías regalado.
Una pareja se paró. No dejaban de mirar tras el cristal.
Yo cada vez te follaba más fuerte. Primero porque cada vez gemías más y segundo por que quería que, cuando abriera la puerta, quien entrara lo hiciera sabiendo lo que había.
Antes de que nos diéramos cuenta la puerta se abrió y la pareja entró poniéndose detrás de mi, con lo que yo no los veía. Te miré, aun con más atención , buscando en tus gemidos, en tu mirada, una aprobación. La vi y permití que aquello siguiera su curso.
- Dame el arnés- Te dije al oído....
Me lo coloqué sin apartar mi mirada de ti. El chico me ayudo a tensarlo. Veía, sentía que observaban cada movimiento. Te pedí que te pusieras a 4 patas, la chica se tumbo junto a ti y de nuevo te penetré, pero esta vez directamente con el arnés.
Te escuchaba gemir a cada embestida. Esos grititos que me vuelven loca. 
Guiaste a la chica a que colocara su coñito a la altura de tu boca y la colocaste sobre ella. Y digo bien, colocaste tu boca sobre ella, no la comiste, porque no se si realmente empezaste a comerla el coño o solamente con la inercia de mis embestidas llegabas a el.
El chico seguía tras de mi y, de alguna manera encontró hueco entre las cinchas del arnés para meter sus dedos dentro de mi coño.

- Quiero follarle, me dijo.
- Es una buena zorra, no imaginas como menea el culito en cuanto siente algo arrimarse.
- Mmmm, mira cariño. Quiere follarte- Te dije al oído- ¿Quieres? A mi me encantaría verlo, ver como se follan a mi puta.
- Siiii.
Fue tu escueta pero contundente respuesta apartando un segundo tu boca del coño de la chica.
Entonces sentí como el chico buscaba mi coño para follarme. Pensé... Quizás me he confundido y ha dicho que quiere follarme a mi. Pero su polla no acababa de entrar y fue en busca de la boca de aquella chica que se notaba no era su chica. Unos segundos después , sin dejar de tocarle, le guié hacia tu boca. Ver con que excitación la abrías para recibir aquella polla que sabias iba a follarme me hacia embestirte aun más fuerte; y más fuerte te embestí cuando la polla salió de tu boca para entrar definitivamente en mi coño.
Sentía como al ser follada la fuerza de ambos entraba en ti.
Te hablaba. No recuerdo bien que te decía, pero algo sobre la fuerza de aquella polla, y sobre que serias el siguiente en sentirla dentro de ti. No estuvo mucho follándome. No creo que fuera yo su objetivo, y no me extraña. Estabas más que deseable a cuatro patas y jadeando de aquella manera.
Aparté mis caderas de tu culo dejando paso a aquella polla, más o menos del mismo tamaño que mi arnés.
Se agarró a tus caderas y empezó a follarte mientras yo, a tu lado, hablaba a tu oído.
Dejaste el coño de lado para besarme una y otra vez, jadeando como la perra que te sentías hasta que nuestro amigo se corrió.
Cuando se fueron nos cogimos un pequeño descanso comentando lo ocurrido, pero esta vez con la puerta abierta de par en par, para recuperarnos del intenso calor.
Yo estaba boca arriba, de cara a la puerta, y cada vez que se asomaba un chico, una sola mirada mientras me acariciaba la "polla" bastaba para disuadirles para que no entraran.
El descanso duró poco. Rápido comenzamos de nuevo a besarnos y tocarnos cuando un nuevo chico asomó su cabeza, solo que esta vez, verme acariciar el arnés, no solo no le disuadió, si no que le animó a entrar.
Te pedí que me follaras mientras yo seguía boca arriba sin dejar de acariciar aquella polla de plástico.
Nuestro nuevo amigo se subió a la cama y se colocó junto a mi, restregando su polla contra mi pecho. Yo le dejaba hacer pero estaba pendiente de ti, de tus embestidas, de tu cara mientras me follabas y veías como aquella polla se acercaba cada vez más a mi.
Me besaste y la polla se arrimó más.
- Vamos a comerle la polla entre los dos cariño.
Y así hicimos. Mamársela a medias mientras me follabas.
Que morbazo. 
Sentía tu polla dura como una piedra dentro de mi, dándole cada vez más fuerte cuanto más dura se ponia la polla de nuestro amigo, ya solo en tu boca, al tiempo que no dejaba de susurrarte al oído cuanto me gustaba verte tan puta, comiendo con tanta ansia aquella polla. 
 Sentí una nueva mano en mi pierna, otro chico había entrado, las manos iban y venían por mi cuerpo, pero mi excitación venia solo de ti, de sentir como me embestias excitado con su polla en tu boca, polla que mamabas con muchísimo gusto.
Te corriste casi sin darme cuenta, con tus temidos ahogados sobre aquella polla.
Entonces solo desee quedarnos solos, acariciarte y besarte calmadamente agradeciéndote la tarde de lujuria que me habías regalado.

jueves, 26 de marzo de 2015

EL MORBO GANÓ por Utópica


No sabía que me ocurría. Es verdad que mi estado natural  estanir cachondo, pero aquel día lo estaba especialmente; sentía que era capaz de todo.
Quizás lo que había disparado aun más mi lívido, ya de por si disparada, había sido la visión del escote de mi vecina del quinto en el ascensor.
Cuando se abrió la puerta y la vi, no pude evitar llevar mi mirada a sus pechos. Ella me sonrió provocadora, sabiéndose deseada; quizás tambien excitada de ver el deseo que provocaba.
Eso había ocurrido por la mañana y entre medias había trascurrido una larga jornada de trabajo, pero aún se me levantaba al recordarlo.
Con Alicia en mi pensamiento pase al baño de la estación de metro, sin darme apenas cuenta de que en lugar de agarrar mi polla, casi la acariciaba.
Fue entonces cuando  vi a mi vecino de baño observando mi polla erecta y sonriendo.
Un tío alto, como yo, al que por supuesto no había visto en mi vida.
Ambos sonreímos y seguimos mirando al frente pero intuyendo una sonrisa en la boca de mi vecino. Noté que volvía a mirar mi polla y me volvía a mirar a mi. Otra sonrisa, esta vez acompañada de un gesto pidiendo permiso. No contesté, pero mi sonrisa nerviosa debió parecerle un si, porque a continuación note como su mano me acariciaba, pero antes de poder decirle que no, que estaba en un error, que yo era hetero, mi polla se puso como un palo.


Le deje hacer y dos minutos después, mi mano fue hacia sus huevos.
La puerta nos asusto y nos soltamos. Corrí a encerrarme en el water. Mi cabeza daba vueltas. ¡Que coño había hecho!!! ¿Como había acabado  dejando que un tío me tocara la polla? Es verdad que, a veces, se me pasaba por la mente cuando estaba muy cerdo, pero, joder... No me gustaban los hombres.
Escuchaba nervioso esperando que el inesperado visitante saliera convencido de que mi vecino de urinario había salido ya.
La verdad es que había disfrutado. Volver a revivirlo hizo que se me volviera a poner tiesa. Me gustaba sentirme así de cerdo. Era como un bucle. Cuanto mas cerdo me sentía más me excitaba, y cuanto más me excitaba, más cerdo me sentía y cosas más fuertes me apetecía hacer. Por fin escuche la puerta y me decidí a salir.
- Déjame pasar
- Pe, pe pe.. ¿No te habías ido?
- No, me ha encantado tu polla, no me iba a ir sin al menos intentar comértela .



No tengo un recuerdo muy claro de que pasó después, pero, unos segundos después estaba de rodillas frente a mi, con toda mi polla dentro de su boca. De vez en cuando me decía lo guarros que éramos y eso me excitaba. Agarré su cabeza y echó las manos atrás, como dándome permiso para follarle la boca. Ahora recuerdo que actué casi con brutalidad y sentía que eso le ponía aun mas cachondo. Pedía más. Gritaba pidiendo leche. Volvimos a escuchar la puerta y me paré. Me hizo un gesto de silencio y volvió a meterse mi polla en la boca. Vocalizó dà-me-la. El inesperado visitante hizo que me pusiera más cachondo y la cara de cerdo de mi nuevo amigo  hicieron que no pudiera más y regara su cara. Se levantó, se limpió la cara, y me susurro al oído... Si no fuera porque tambien soy hetero te pedía que me follaras el culo.
Me guiñó un ojo y se fue.
Volví a la realidad lo justo para decidir esperar un buen rato antes de salir. Me moría de vergüenza, pero lo cierto es que esa fue una de las experiencias más morbosas de mi vida.
Soy hetero, sigo siendo hetero; pero soy un cerdo, y eso, ni puedo ni quiero evitarlo.


P.d. Este relato sale de largas conversaciones a las tantas de la madrugada. Si esto no es complicidad, querido amigo, no se donde buscarla.

lunes, 23 de junio de 2014

MI REGALO DE CUMPLEAÑOS por Utópica


Estaba compartiendo conmigo fotos buscadas de internet cuando mantuvimos la siguiente conversación.
- Me encantan las fotos. Si eres bueno algún día podré un post.
- Sería un honor para mi que crearas un post con mis fotos.

Se acercaba mi cumpleaños y en una de las muchas conversaciones que mantuvimos le dije...
- Fíjate si soy buena que para celebrar mi cumpleaños voy a cumplir tres deseos que has expresado; a cambio, vas a saber porque mis amigos me llaman cabrona.

Deseo número 1.- Probar el bondage/shibari
Deseo número 2.- Tener un post en su honor.
Deseo número 3.- Ser mi regalo de cumpleaños.




P.D.: Sigo celebrando el cumpleaños con Colt.

miércoles, 9 de abril de 2014

UNA EXPERIENCIA, DOS MIRADAS por Ejimenez



Recuerdos , me detengo a recordar aquella tarde-noche, y una sonrisa se me escapa , todo comenzó como comienzan las historias que luego nadie cree. Con noches de intrigas entre dos buenos y cercanos amigos; ya...compartimos en aquellas noches deseos y por supuesto travesuras.... nos dijimos y si la ponemos en un apuro... ella seguro que pica el anzuelo.... es tan previsible reíamos seguro que durante la noche lady-nudos aparece y cuando piense que todo lo tiene controlado.. apostaremos fuerte... le dije a mi cómplice :” tu mirada me servirá para atreverme a llegar hasta el final”.
Llegados al guateque, fiesta, reunión de amigos.... como queráis llamarlo y después de hechas algunas presentaciones... descubro a mi victima , como una mariposa revoloteando de flor en flor.... alguna mirada cómplice....casi haciendo una danza de amor...hasta que la atrape... sentada en mis rodillas aproveche para tantear a mi contrincante....reconozco que estaba algo nervioso, mas me puse cuando comprobé con mis manos que no llevaba ropa interior... dejo que acariciara sus labios mayores.... que sintiera su calor y después se levanto y volvió a volar.... Imaginaos en este punto... Las cosas se torcían.... deseo de sentir su calor, deseo de verla naufragar entre las risas de mi cómplice y las miás. Pero es que aquella sonrisa, aquel ir y venir sin parar aquellos palillos que de vez en cuando mostraba mientras me miraba fijamente....

Si la deseaba... joder la deseaba muchísimo.... ya no podía así que cogí a mi cómplice por banda y le explique íntimamente la situación ahora o nunca...esta se me escapa le dije.

Mi cómplice entonces alzo la voz y dijo es hora del reto para lady nudos..... “tienes que atar a eji”.
Sonrió parecía fácil... pero el podrá verte( normalmente lo hace con los ojos vendados)..Pense que podría intimidarla....Ella no se inmutaba...Sera desnudo, dije finalmente severo. Sonrió me miro y dijo no hay problema.

Mientras la sinfonía de sus cuerdas recorría mi cuerpo , yo la miraba, la tocaba , la intimidaba , no llegaras hasta el final pararas cobarde...pensaba. Miraba alguna vez a mi cómplice...y me sentía aun con fuerzas. Pero todo termino... cuando no sabes quien es lady nudos …. no conoces hasta donde puede llegar . Con los brazos llenos de nudos, me levanto... ante la concurrencia, deslizo mis bóxer hacia abajo...no se detuvo, no vacilo, me miro un instante , sonrió y su boca se lleno de mi miembro. Atónito contemple la escena, mi imaginación voló, esta mujer es realmente especial no la dejes escapar me dije. El resto de la apuesta , que decir , fui una marioneta en sus manos... 

Habia ganado lady nudos..... y yo había perdido.... mientras me quitaba las cuerdas del cuerpo , sabia que esa noche no seria mia... seria de otro...yo había perdido y si pierdes con lady-nudos, nunca llaceras a su lado....así pues …después de un tiempo … miro para atrás , y sonrió por poder conocer a lady-nudos, por ganarla otra partida.... y algún día ser miá.... por que perdiendo termine ganando....
Mi cómplice y yo seguimos charlando planeando disfrutando de nuestras noches cuando se dan.... y recordando....recordando los secretos... las intrigas... y los próximos planes para nuestras amigas....quieres un reto?.

lunes, 20 de enero de 2014

UNA EXPERIENCIA, DOS MIRADAS.- Por Utópica




Nada como un reto para activar mi mente; quien me conoce lo sabe. Quizás por eso mis amigos habían decidido darme una sorpresa.
Solo sabía el nombre de los implicados, Al-Ándalus y Ejiménez; y sabía que ambos habían apostado contra mí, pero no sabía en qué consistía el reto y lo que nunca supe era que ocurría si no era capaz de superarlo; quizás es que, a pesar de su apuesta, era algo que no se habían planteado, jajajaja.

El caso es que días antes alguien me dio una idea para un bondage (Duendecillo) y pensé que ocurriera lo que ocurriera con el reto propuesto, de mi retador me "vengaría" llevando a cabo esa idea.
De mi retadora.... Mmmmm, esa requería otra venganza que algún día será contada e ilustrada;  prometido a todos los lectores, y esto también me lo tomo como reto jajajaja.
Al-Ándalus date por jodida!!!!!

Pero vayamos a los hechos.
No sabía que habían preparado pero los que me habéis leído sabéis que me gusta jugar y provocar, a si que, durante aquella cena de amigos, me pase toda la noche recogiendo mi pelo con unos palillos chinos mientras una y otra vez miraba a mis retadores con esa cara de niña buena que me caracteriza y les decía...

- Qué se me habrá ocurrido.

- Puede que los de las sorpresas sean los sorprendidos.

- Para qué querré unos palillos chinos.

Reían, claro que reían, pero al tiempo debían pensar.... Que de la habrá ocurrido a esta cabrona con los palillos.

Terminada la cena llega el momento de la sorpresa. Previamente al-Ándalus me había dicho, "solo te diré que te quiero más zorra que nunca".

- Tienes que atar a Eji, dice mi retadora. 

Una amplia sonrisa ilumina mi rostro, pero, ¿dónde estaba el reto? He atado a mucha gente, ellos lo sabían.

- Tienes que atarle pero sin taparle los ojos.

Jajaja ahí tenía mi reto.

- Te vas a enterar cabrona, esta te la devuelvo con creces.

Para quien no conozca a Eji, es un hombre grande, de carácter dominante y mirada intensa. Probablemente muchas tiemblen ante una mirada dura de las suyas, pero esa no era yo, sin duda.
Le miré a los ojos, le sonreí, le besé con la pasión y la excitación que me daba saber de mi batalla ganada antes de librarla. Comencé a desnudarle sin dejar de mirarle a los ojos y coloqué un par de palillos chinos con gesto retador en mi pelo.

Como siempre que aparece Lady Nudos a los pocos segundos me había olvidado del resto de la gente, solo éramos él y yo.
Le tenía. Le tenía a mi merced y por voluntad propia, uff. Ese pensamiento me excitaba.

Casi desde que nos conocíamos nuestras formas de ser, ambas dominantes, habían chocado en múltiples guerras dialécticas, tan intensas como excitantes, ahora, verle así, a merced de mi "maldad" mmmm.

Las cuerdas comenzaron a recorrer su cuerpo mientras su mirada no se despegaba de la mía. Las caricias se sucedían a través de la seda pero la reacción de su piel al ser rozada, me traspasaba como su fueran mis manos las que le tocaban. Observaba su boca. De cuando en cuando el deseo por besarle me devoraba. Me dijo algo y mi gesto autoritario, mi mirada desafiante y retadora le contestaron. No se intimidó, claro que no, nunca he pretendido eso con nadie y menos con él.
Se excito. Más. Le gustaba la idea del reto pero le encantaba ver que estaba a la altura. Lo que no sabían era que superaría la altura y con creces.
No podía observar a Al-Ándalus (suelo estar de espaldas a la gente para que nada ni nadie distraiga mi atención sobre aquello que estoy sintiendo), pero supongo que, habiéndome visto hacer muchos bondage, se preguntaría porque quedaban cuerdas colgando de las muñecas.

 Imágen real.


Fui a las piernas. Previo paso por su sexo, y las cuerdas seguían quedando sueltas, sin acabar de rematar.
No recuerdo que dibujo  cubrió aquel cuerpo, pero no puedo olvidar esa piel, no dejo de pensar en el deseo entre ambos que desde ese día solo se ha visto acrecentado. Me sobraban casi todos (y no digo todos que alguna me mata) y en ese momento, cuando estaba a punto de rematar mi jugada y sorprenderles con mi atrevimiento. Me paré, le miré a los ojos, y me plantee si continuar adelante.
Sí, estaba relajado, tranquilo, excitado, colaborador, pero, sobre todo vi a mi amigo, aquel con quien tantas charlas había tenido, y recordé cuan parecido era a mí. Jugaba por placer, no le importaría perder y disfrutaría viendo que estaba a la altura.
Comencé a sacar los palillos chinos uniéndolos a cada uno de los cabos que habían quedado sueltos.
Cinco cuerdas, cinco palillos, cinco apéndices, un reto, y yo me había fabricado una marioneta. Ufff y qué marioneta.

Entonces sonreí y goce.
Cualquiera pensaría que fue sensación de poder, de dominación.  Noooooo, era sensación de felicidad, de complicidad, de amistad, era la sensación de saber que mis retadores estaban orgullosos de haber perdido el reto.
Le había atado, le había convertido en una marioneta cuyos apéndices se movían a mi antojo.
Había aprobado sí, con matrícula de honor, si. Pero la satisfacción venía de saber que solo de  la relación que nos unía podíamos hacer algo así. Otra vez nuestra amiga la complicidad.

Hace poco, recordándolo con Al-Ándalus me dijo:
Cagoenlarazonquenosparo, si no, ese día se lía.

Quizás algún día vendrá la segunda parte querido Eji, no te digo más.

Lo que queda de esa noche, es un buen recuerdo, un deseo y cuatro personas que tenía cerca a las que puedo decir Tq.

lunes, 25 de noviembre de 2013

PRESTANDO A MI PERRO por Utópica



Ponte de rodillas. Aquí, cerquita del sillón, para poder lamerme, y cuando esté caliente, ya veré que hago contigo.

Mis amigas miran entre divertidas y alucinadas mientras yo me arrimo a tu oído y te susurro con cara de malvada:
- Te voy a atar para que te usen mientras yo me siento a mirar.

Se te pone esa cara de perro salido que tanta gracia me hace, y no puedo evitar reírme.

 Después de seguir charlando con mis amigas y de que alguna de ellas bebiera más alcohol del recomendado, me canso de tenerte a mis pies. Cada vez lames más cerca de mi entrepierna. De vez en cuando, con un golpe, te recuerdo que ese caramelo aún no te será dado, y vuelves a bajar hasta mi rodilla, para volver a comenzar el ascenso.
Me pregunto si crees que soy tonta, porque como estoy hablando, te crees que no me voy a enterar de que te arrimas a mi coño, pero, aparte de que siento, sería difícil no percibirlo con tu manera de jadear.

Mis amigas miran curiosas por ver que eres capaz de hacer, cada vez con más alcohol en su cuerpo.
Me levanto, y cojo unas cuerdas, quito dos cuadros de una de las paredes del salón, y ríen. Bajo ellos, se esconden dos argollas que servirán para mantenerte las manos inmovilizadas.

Te quito la ropa que te queda, pero decido dejarte los calcetines.
- Esos te los dejo que hace frio-jajajaja- además así estas más patético.
Me siento frente a ti, observando; empiezan a tocarte, mirándome como preguntando hasta donde podrán llegar. Mientras, tienes las piernas abiertas esperando no se sabe que.


Ocho manos empiezan a recorrerte y casi de inmediato tu polla se pone tiesa.
Me miras, agradecido.
- Mira que cara de salido se te pone, solo te falta babear. Aggg que agco, ¡si ya babeas! -La polla te crece ante cada lengüetazo de mis amigas- Ya puedes cumplir perro porque son unas zorras; te van a dejar seco.
- Sí Ama,  lo haré lo mejor que pueda, Ama.
- De momento no puedes hacer nada, ahí atado.

Poco a poco van cogiendo confianza, se ríen, te tocan, una empieza a masturbarte, se descojonan viendo tus gestos, de miedo, excitación, de obediencia….
- Es vuestro juguete chicas, espero que os divirtáis con él como nunca. No os cortéis.

Te están echando la cerveza por tu cuerpo y lamen, creo que han bebido demasiado, al menos Patricia.

Estas muy excitado. Siempre hemos hablado que es una de tus
fantasías, chicas borrachas aprovechándose de ti, lo que no te imaginabas cuando me llamaste a ver si había terminado mi comida, es que sería hoy. Y, o poco te conozco, o el que yo esté frente a ti, mirándote con una copa en la mano aumenta esa excitación y hace aún más perfecta tu fantasía.

Me arrimo, acercando mi cara a la tuya, para sentir el aliento de tu respiración. Cierras los ojos y echas la cabeza hacia atrás.
-Estoy por taparte los ojos- te susurro al oído….
- ¡No te pases Patricia coño!, que se le ha escondido la polla del susto que le has metido. Ahora alguna vais a tener que mamar si queréis volver a verle la polla.
-¿Qué te pasa perro?, ¿sólo te gusta cuando te pega tu ama?

Vuelvo a arrimarme a ti, lamiéndote el cuello, pongo una mano en tu ingle, acercándome peligrosamente a tus huevos. Apenas dos caricias acompañadas de mis palabras obscenas y vuelves a tener la polla a tope.

Me río, te doy toquecitos en los huevos, y Patricia vuelve a arrimarse, agarrándote la polla, pero la mirada que la pongo la hace ponerse seria.
- Cuidadito chicas, es mi juguetito. Os lo presto, pero no me lo podéis romper -digo riendo pero dejando claro que hay límites y que no estoy dispuesta a que se salten.
Cojo a Alicia y la pongo delante de ti, restriego tu polla entre sus piernas, al mismo tiempo la digo,
- Juega con su polla, mira como le babea al perro.

Tanto conocernos, te leo en los ojos el pensamiento. Siento el agradecimiento, hasta la ternura con la que piensas….  Me encanta que me compartas con tus amigas, Ama.
- Puta, que eres una puta. Te van a reventar los huevos solo de sentir su humedad.
Jadeas ansioso; se nota que empieza a desesperarte estar atado.
- Te gusta ¿ehhhhh?, a ver si te gusta tanto si te doy la vuelta.
Te desato y con la fusta en la mano, te apoyo sobre la mesa, con el culo en pompa.
Plás
- Abre bien las piernas puta.

Alicia se mete bajo la mesa, de rodillas, y empieza a comerte la polla, mientras Patricia decide volver a participar y va a tu culo acariciándolo con dos dedos. Me quedo cerca porque no me fio y veo que te mete los dedos sin aviso, claro que, con lo perro que estas, no te hace mucho daño.
Jadeas, gritas, Alicia te está poniendo a mil hasta hacerte olvidar que Patricia está jugando con tu ano; más que olvidarte de ella, lo que estas olvidando es que no deberías fiarte de ella, y estas disfrutando.

Me arrimo otra vez.
- Complácelas, quiero que se queden contentas con mi perrito.
No eres capaz de emitir más sonidos que ufffff, ummmmmmm ahhhhhhhhhhhhh. Jadeas como el perro que eres.
- Ni se te ocurra correrte, que son cuatro.
Me miras asustado, como si de repente recordaras que hay dos más que aun no se han arrimado. Levantas la vista, y las ves en el sillón, con los pechos al aire, masturbándose mutuamente.
- Míralas, son más perras que tu, y están super cachondas, comiéndose una a otra a falta de una polla que les de placer.
-Túmbale, quiero follármele. Dice Patricia.

Te llevo a la cama, te voy a atar al cabecero pero te digo al oído…
- Te iba a atar al cabecero, pero no hace falta verdad… vas a estar muy quietecito.
- Si Ama, no me moveré Ama, haré lo que me ordenes.
Tu polla está a punto de reventar, Patricia se sube a ella y a media lengua, apenas se la entiende con el pedo, dice....
- A ver cuánto da de sí el caballo para montarlo.
Y empieza  a moverse torpe, te agarra una mano y se la lleva a su teta, la agarras fuerte mientras ella se mueve como puede sobre tu cuerpo. Te da un golpe en el pecho.
- Muévete perro -te dice.
La miro, solo la miro, no la tengo que decir nada, pero ese gesto es suficiente para que recupere el control y se centre en follarte para correrse. Una de sus manos va a su clítoris. Alicia te toca los huevos mientras te muerde suavemente.
- Vas a reventar puta- Te dice cachonda.

Ester y María, se levantan. Van hacia la cama. Una de ellas, Ester, se levanta la falda y se pone sobre la cama; bajando a tu boca te dice:
- Come perro.
Antes de que llegue a la boca te has corrido.
- Joder, cerdo cabrón, eres un puto salido¡¡¡ No aguantas nada.
- No me lo puedo creer, ¿así crees que puedo presumir de perro? Pues vaya mierda. Las has calentado a todas y ¿ahora qué? ¿Qué crees que vas a hacer?
Voy a buscar una cosa.

- Levántate perro, ponte esto.
- No Ama no, por favor, lo siento, pero no me hagas hacer eso.
- Ponte mi arnés y deja de protestar, será la única forma de poner follarlas.
Lloriqueas.
-Ama las complaceré con la lengua, con las manos, como sea Ama, no se irán sin correrse.
- Lo puedes tener bien claro, ponte esto de una vez.
Plás
Plás
Mis amigas se escojonan de verte
- Ahora sí que tiene buena polla, voy a cabalgarle- dice Ester. Las demás se ponen a tu alrededor, María ocupa tu boca y Patricia, ya más relajada tras el orgasmo, se encarga de tus huevos, cosa que sigue dándome miedo.


Ester te cabalga con fuerza y no habías pensado hasta ahora el dolor que podía causar tu polla aprisionada bajo el arnés, lo que hace que te crezca y te produzca más dolor.
Agarran tus manos y llevan cada una a un coño mientras el otro sigue en tu cara.
 Apenas puedes darlas placer concentrado en comerte el coñito que te han puesto encima y en hacer lo posible para que no te reviente la polla debajo del arnés.
Aguantas así unos minutos pero haces un gesto y me acerco para ver que pasa. Sin romper el juego me das a entender que te va a reventar la polla bajo los saltos de mi amiga que está reventándose a si misma con el juguete. Me arrimo, la paro un segundo, coloco tu polla para que no te haga daño  pero vuelvo a hacer que Ester baile sobre mis pollas de juguete.
Voy a tu oído y te susurro, -¿bien?
Ya no puedes contestarme, simplemente mueves la cabeza alante y atrás bajo el coño de mi amiga que te agarra la cabeza con ambas manos follándose tu cara.
-Saca la lengua perro, sácala bien joder.

Están locas todas, una de ellas va a las tetas de la que te esta follando la cara y empieza a comérselas, otra va a las tetas de la otra, se escucha una carcajada.
- Jajajajaja perro patético.
No entienden porque lo digo pero he visto debajo del arnés, que te has vuelto a correr. La que te estaba follando se ha corrido también y pide sitio a la que está sobre tu cara para que la limpies.
- Lámeme perro, déjame el coño bien limpio.
En realidad he sido yo la que se lo he pedido. La que estaba sobre tu boca, que tiene el coño abierto de tanta lengua, se pone sobre el arnés.
- Mira que os gusta una polla zorras…
No paran de tocarse, no paran de lamerse, se pellizcan las tetas, gimen como cerdas. Unas y otras se van turnando hasta que todas se corren sobre mi juguete. Te corres una vez más con la vibración del arnés al máximo. Estás exhausto, no puedes más.
Con el pedo te han dejado más de un moratón de agarrarte más fuerte de lo debido,  pero con la excitación aun que no te das ni cuenta. No puedes más,  estás agotado, sin embargo sabes que, en cuanto se vayan, seré yo la que desee ser complacida.

Me despido de ellas mientras te doy la orden de ir a la ducha pero sales más cansado con el relax.

-  ¿Estás cansado?
- Mucho, me va a costar un par de días recuperarme.
Me arrimo a ti y te como la boca.
Plas
- Buen perrito, se han ido muy contentas,  has conseguido que se corrieran todas.
- Gracias Ama.
- Pero ahora ya sabes......tu ama desea ser complacida ¿vas a tener fuerza para ello?
Bajas la cabeza avergonzado, te agarro la polla con dos dedos y la levanto.
- ¿Has visto este despojo? no creo que con eso puedas darme nada de placer.
Voy girando a tu alrededor
- ¿Y ahora que hago contigo, cómo se supone que me vas a complacer?
Te tiro sobre la cama  y empiezo a acariciarte lasciva el culo, al tiempo que te propino pequeños azotes.
Plas
- Igual este culo puede ayudarme.
Elevo un poco tus caderas y empiezo a jugar con dos dedos. Me pongo el arnés, cojo vaselina y me pongo frente a ti.
- Ni se te ocurra bajar el culo perro,  engrásame bien la polla que cuanto más engrasada esté menos te dolerá.
Con ambas manos y mirada lasciva acaricias el juguete.
- Te complaceré Ama a pesar de todo seré capaz de darte placer.
Te como la boca de nuevo.
- Seguro perro, porque cuando te este follando el culito, me sentiré más que complacida.
Me levanto y vuelvo detrás de ti; vuelvo a coger vaselina. Comienzas ese baile provocador de zorrita complaciente que tanto me excita, arrimando tu culito cada vez más.
- Pídeme que te folle, perro, pídemelo.
- Fóllame Ama !! te lo suplico.
- No te escucho.
- FOLLAME AMA!!
- Así perro, ¡como puedes ser tan salido!. Horas usándote y se te abre el culo en cuanto te arrimo la polla. Claro que te voy a follar perro, te follare hasta que no puedas más, es el precio que pagarás por el regalo que te he hecho.