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domingo, 28 de octubre de 2012

SE BUSCAN DOS JUGADORES


Tan solo unas velas iluminaban la instancia de forma tenue, pero ellos apenas veían su reflejo a través del antifaz. Antes de entrar les tapé los ojos, con lo que no sabían ni donde, ni con quien se encontraban.
Lo primero, era atar sus manos.
Les puse uno frente a otro, colocándome yo en el medio. Mientras uno era atado, al otro le coloqué sus manos sobre mis caderas, que fue acariciando mientras nuestro compañero de juego obedecía mis gestos sin rechistar.

Una vez hube terminado, me volví, colocando las manos atadas sobre mis nalgas, permitiendo un contacto que, lejos de excitarle, comenzó a desesperarle ya que apenas si podía tocarme con el anverso de su mano.
Con ambos atados, sus manos cayendo sobre su cuerpo, impidiendo la visión de sus sexos, tan solo levemente excitados; dí un paso atrás para observar la escena. El reflejo de las velas sobre sus cuerpos perfectamente depilados, era digno de una foto.
No tenía claro por donde seguir, hasta que el jugador llamémosle, Uno, comenzó a mostrar su nerviosismo. Me acerqué a él, sus manos comenzaron a temblar, le  susurré al oído un apenas audible:
-         Tranquilo, confía en mí.
Mi mano roza suavemente su brazo y su cabeza va hacia atrás, buscando mi boca y un nuevo contacto. Lo siente, pero sobre sus caderas, ya desnudas, que acaricio despacio, bajando poco a poco su ropa interior, que es lo único que le queda puesto. Me pongo de nuevo frente a el, dibujando con mi lengua sus labios. Un paso atrás me ayuda a  deleitarme con la imagen de su cara, ya más relajada, sacando su lengua buscando el ansiado beso. Se que eso le tranquilizaría, pero no ha venido aquí para estar tranquilo.
Vuelvo a colocarme tras el, comenzando a recorrer su cuerpo desde su espalda, poco a poco, hacia sus nalgas.
Esa postura me permite observar como Dos inclina su cabeza ligeramente, escuchado atentamente los leves sonidos que se producen, y buscándome.
Un solo paso al frente y ambos se encontrarían, pero sabía que querían jugar, sabía que sabían jugar, y que solo se movería cuando yo se lo pidiera.
La visión de Dos sumiso y entregado me excita casi tanto como notar la respiración agitada de Uno. Yo también cierro los ojos para deleitarme con ese bello sonido, pero mis manos siguen bajando hasta adentrarse entre sus nalgas, haciendo que mis dedos se escondan entre ellas. Sus suspiros son más audibles, y Dos comienza a ponerse nervioso, probablemente preguntándose cuando llegará su turno.
Abrazo a Uno desde atrás, acariciando su espalda con mi pecho desnudo, muerdo levemente su cuello y su cabeza se inclina ofreciéndome una oreja que, se, en el es casi otro órgano sexual. Comienza los susurros mientras mis pezones están erizados ante el contacto y mi lengua no deja de adentrarse de cuando en cuando al tiempo que le hablo.
Una de mis manos va a su sexo.
-         Mmmm, veo que estoy consiguiendo el efecto deseado.
Sus nalgas van hacía atrás.
-         ¿Me estás ofreciendo tu culo?
-         Si, me muero por que me folles.
-         Lo se, pero nunca me gustaron las cosas fáciles.
Con un movimiento brusco, le doy la vuelta colocando sus manos sobre una mesa. Mi lengua comienza a recorrer su cuerpo, bajando desde el cuello hasta perderse entre sus nalgas.
Mis dedos las acarician, disfrutando de la humedad que han provocado y notando como, poco a poco, también tu culo se va relajando y entregando.
Sus jadeos se hacen más audibles, haciendo que Dos, se mueva nervioso.
Voy a buscarle; agarrando sus manos, le llevo junto al otro jugador, pero coloco sus manos sobre mis caderas, que pronto se arquean para continuar lamiendo en el punto justo donde me había quedado.
Mojo mis dedos y vuelvo a meterlos entre tus nalgas, comenzando a jugar con tu ano, tan excitado a estas alturas que apenas mi dedo si encuentra resistencia.
Sus caderas van adelante y atrás buscando mas contacto, buscando ser penetrado.
Retiro mis manos y le acaricio con mi pubis, para que sienta la humedad que me está provocando. Vuelve a echar sus nalgas hacia atrás…
-         Aun no, quiero verte arder de deseo, quiero sentir como te retuerces buscando algo que te folle.
Dejándole con el culo en pompa, me doy la vuelta, agarrando con desesperación la boca de Dos, a quien ese contacto pilla desprevenido. Me moría por sentir un beso, pero más desesperación es la que deseo de ellos.
Intuyen quien es quien, pero apenas una docena de frases intercambiadas les ha traído aquí. No se conocen, solo la confianza y el deseo les ha llevado a jugar este juego.
Me arrodillo frente a Dos, metiendo su polla en mi boca sin previo aviso. Pronto comienza a crecer ante el contacto de esa lengua que, despacio, la acaricia. Como puede, con sus manos atadas, presiona mi cabeza, lo que le vale una palmada en el culo.

Permanece entonces quieto, acariciando mi cabeza, mientras su polla continua creciendo.
Me levanto y, esta vez en alto, para que ambos me escuchen digo:
-         Mira como se te ha puesto la polla, está deseando encontrar algo que follarse.
Guiándole, le llevo frente a Uno, restregando su polla por el culo hambriento.
Se que no es esa polla lo que quiere Uno, ni ese culo el que Dos desea, pero a ambos les une el deseo de complacerme y por eso se entregan a mi juego y a mi mente.
Las manos de Dos se apoyan en Uno como puede y sus caderas comienzan a contonearse graciosamente. Mis manos, hasta ahora, recorriendo los pechos, se adentran, poco apoco entre sus piernas, dispuestas a comprobar el efecto que el juego está consiguiendo en sus pollas.
-         Uffff, vaya dos “zorras” estáis echas, así es como quiero veros.
-         Fóllame. – dice Uno, deseoso de sentir sobre su cuerpo el baile de mis caderas.
-         ¿No te vale mi amigo?
-         No, fóllame tú, sabes que estoy aquí por que quiero que me folles.
-         No. Estás aquí porque tu culo necesita una buena polla, y eso es lo que vas a tener.
Ambos jadean, cada palabra tiene el efecto de excitarles aun más y en mi, de producirme un hambre voraz.
Lamo su polla, la restriego por mi cara, como sus huevos, entre jadeos le escucho gritar.
-         Si, es tuya, sigue.
Mis manos abren sus nalgas y acarician la otra polla, erecta y ansiosa de actuar,  pero sin dejar de lamer, y chupar.
De pronto me levanto y, por fin, le beso con furia.
-         Te gusta el sabor a polla en mi boca.
De nuevo le beso.
-         Pues aquí tienes el sabor de dos.
Intenta desatarse, buscando un contacto con mi cuerpo, las mías buscan de nuevo sus nalgas, abriéndolas nuevamente para jugar con la polla de Dos.
Jadea.
Grita.
Dos mueve las caderas más rápido, casi en embestidas.
-         Fóllame Uto. No me dejes así, sabes que no le quiero a él. Te quiero a ti.
Antes de que se de cuenta, le penetra de manera casi brutal, grita, entre desesperado, cabreado y excitado, siente sus manos en sus caderas, se retuerce, no se sabe si queriendo escapar o buscando mas embestidas. Mis uñas arañan sus caderas y siente mi pecho desnudo sobre su espalda. Solo entonces se da cuenta de su error. Le acaricio despacio, intentando calmar su cabreo; bajo el ritmo de la penetración, desato como puedo sus manos y le echo sobre la cama. Lamo su oreja, la mordisqueo.
-         Ya estás donde querías, ahora te quiero a mil, quiero que te mueras de deseo, que grites pidiendo mi polla.

Apenas si me muevo, quiero penetrarle despacio, sentir como tu cuerpo se entrega, escuchar suavemente tu respiración.
Dos no deja de tocarme y acariciarme, a tientas y aún con sus manos atadas. Como puedo, le desato también. Ha llegado el momento de sentir esa pasión controlada sobre mi cuerpo.
Abrazo a Uno, haciendo que grite, probablemente de dolor placentero.
-         ¿Te gusta?
-         Si, sigue.
-         Pídemelo
-         Sigue.
-         ¿Eso es todo lo que sabes pedir?
-         Fóllame cabrona, fóllame como tú sabes.
Dos, desesperado, se quita el antifaz, me besa y, por unos segundos se deleita con la imagen de Uno en el espejo, apenas el tiempo justo de reparar en mi gesto, si cabe, aún más excitado que el de Uno. A través del espejo busca una aprobación que, a estas alturas, no necesita y, haciéndose hueco entre los cuerpos, siento como poco a poco su polla va invadiendo mi cuerpo.
Unos pocos movimientos buscando el acoplamiento perfecto y Uno adivina lo que está pasando por la fuerza que le penetra.
Le quito el antifaz y, tras acostumbrarse de nuevo a la luz, sonríe aprobando la imagen que recibe del espejo.
-         Bueno, ahora ya nos conocemos todos, llegó el momento de empezar a jugar.
Dos embiste con fuerza mientras mis manos buscan acariciar la polla de Uno, que echando una mano atrás intenta acariciarme, hasta que una nueva embestida le hace poner ambas manos sobre el colchón intentando no caerse.
A partir de ese momento, el ritmo se vuelve desenfrenado y las caderas bailan a ritmos rápidos. Vuestros rostros en el espejo me excitan casi tanto como lo que estoy viviendo.
Mi cabeza se vuelve hacia atrás buscando el contacto de dos bocas; los gritos, los suspiros, los jadeos se suceden.
Poco a poco voy parando el juego.
Me tumbo junto a Uno, buscando su boca, Dos se tumba sobre mí, uniendo su boca a nuestro juego.
En pocos segundos, os hacéis con el control de la situación y vuestras manos buscan mi sexo. Me dejo hacer, tranquila, hasta que vuestras bocas, por primera vez, se unen frente a mí, entonces el poco de calma que tenía, desaparece. La necesidad de una pausa, se esfuma, y ambos acaban rodeados por mis brazos, mientras mis manos acarician sus nalgas, en un beso a tres.
Casi sin darme cuenta, mi cuerpo es invadido por dedos juguetones que me hacen retorcerme. Las bocas se reparten mis pechos y otras manos acarician mi cuerpo. Ahora soy yo la que jadeo, la que me entrego y me contoneo, pero se que no durará mucho, se lo que deseo de vosotros, y esto solo forma parte del juego.
Me levanto, despacio, dejándoos a uno frente a otro, os miráis sin saber que decir ni que hacer, esperando mi siguiente movimiento.
Doy la vuelta a Uno, elevando su culo hasta la altura de mi pubis mientras Dos observa.
-         No mires, te quiero igual de perro cielo.
Agarrando de nuevo sus caderas, le pongo a la altura deseada. Esta vez es Dos el que va a recibir la furia de mi deseo, sin olvidarme de Uno, para el que he reservado un Dildo.
-         Ahora es a ti a quien quiero escuchar gritar.
-         Pues empieza a darme lo que deseo.
Poco a poco mi polla le penetra, mientras acaricio sus nalgas dándole pequeños azotitos. Me agarro a sus caderas, atrayéndolas hacia mi, llegando más allá en cada embestida, consiguiendo jadeos más profundos en cada movimiento, de momento calmados, y seguirán siendo así hasta que le escuche gritar pidiendo más.
Ver esos culos, a los que tantas ganas he tenido, esperando ser follados, ufffff.
Por fin son míos, y no voy a desaprovechar la oportunidad de disfrutarlos hasta el final.
Es difícil describir las sensaciones que me invaden, la lujuria y el deseo con el que los miro, la sensación  de victoria al verles tan entregados, la impresión de trabajo bien hecho al saber que he conseguido el objetivo,  que ambos se dejen llevar por el juego y por mi fantasía, al fin, convertida en realidad.
Ensimismada en estos pensamientos, me saca de ellos un grito de Dos.
-         Fóllame mas, necesito sentir tu furia en mi culo.
-         Mmmmmm, creo que no te he escuchado.
Uno mira a su compañero de juegos, y vuelve la vista hacia mí.
-         Fóllame más fuerte, necesito sentir que me posees, y no solo mi culo.
Muerdo mis labios y ejerzo toda la presión sobre mis caderas de la que soy capaz.
Una toalla entra en acción, pasa por debajo de su cuerpo y agarro con fuerza las puntas con ambas manos, eso me da el punto de apoyo necesario para embestirle con toda mi fuerza.
Ahora sus gritos son mayores.
-         Si, esto es lo que necesitaba. Fóllame nena, fóllame.
El roce del arnés contra mi pubis, los gritos de ambos, el contoneo de sus culos buscándome…. No creo que aguante mucho sin tener un orgasmo.
Mis caderas no dejan de bailar sobre el culo de Dos, y mis manos no dejan de moverse sobre Uno; busco sus pollas, y veo que están muy excitados, aunque, ese gesto no era necesario, solo escuchándoles, lo se.
Salgo de dentro de Dos, y voy a por el culo de Uno, que, aunque no ha dejado de ser penetrado, necesita más caña que la que le he estado dando.
Ni rechista cuando el arnés, que no he dicho, es de considerable tamaño, le penetra; al contrario, busca el acoplamiento moviéndose despacio, hasta que, considerándolo colocado, comienza a moverse adelante y atrás.
Dos, demasiado excitado tras su momento, busca follarme, pero los movimientos rápidos que estoy propinando a Uno se lo impiden, a si que, empieza a jugar con mi culo.
-         Si, así, fóllame, sigue nena sigue.
Cada palabra suya da más velocidad a mis movimientos.
Cada jadeo me da mas fuerza.
Cada grito hace que agarre con más ímpetu la toalla.
Cada arañazo sobre las sabanas consigue que imprima mas fuerza sobre su cuerpo.
Ahora si, un profundo jadeo les da a entender que mi orgasmo ha llegado, pero quiero más, necesito mucho más.
Me tumbo sobre la cama, retiro el juguete y casi en un grito les pido:
-         Follarme, no puedo mas.

Sin pensarlo mucho, Uno se vuelve y, en un solo gesto, rápido y autoritario me coloca sobre su polla, agarrándose a mis caderas, que mueve deprisa. Dos intenta ralentizar los movimientos buscando su lugar, que no le cuesta mucho encontrar, y empieza a dirigir los movimientos a su antojo. Al principio el dolor hace que necesite un rato para hacerme con la situación, pero rápido disfruto como nunca.
Palabras obscenas salen de sus bocas, consiguiendo que mi excitación aumente, los orgasmos se suceden haciendo que mi cuerpo estalle en mil convulsiones de placer, hasta tener la sensación de no poder con mas placer. Los gritos de ellos me dan a entender que no les queda mucho para correrse, lo que me hace parar.
-         Chicos, ni se os ocurra correros, no quiero que Durex se quede con algo que es mío.
A Dos no le veo la cara, pero Uno sonríe elevando mis caderas para salir de dentro de mí. Dos hace lo mismo, y yo, ahora con la misma obediencia y sumisión que antes me han brindado ellos, me arrodillo, acariciando mi pecho como lugar señalado para recibir mí premio.
Mientras mi lengua les acaricia, veo sus caras, desencajadas y excitadas y se que la mía les corresponde, quizás con una mirada mas lujuriosa.

No puedo evitar morder mis labios, hasta el punto hacerme daño. Es curioso, pero, en este momento son tan diferentes…. Uno cierra los ojos, absorto en tocarse, sin embargo, Dos ha fijado sus ojos en los míos, y eso me incita a comenzar a acariciar mi sexo y a susurrarle con la intención de que lea mis labios.
-         Tócale.
Sin pensárselo mucho, dirige una de sus manos a Uno, comenzando a acariciarle, este abre los ojos y, al ver que es Dos el que le toca, y los jadeos, junto con el movimiento más rápido que eso produce en mí, le hace corresponderle.
Ahora ambos me miran, mientras no dejan de tocarse, y yo no dejo de tocarme mientras me acerco a un nuevo orgasmo.
-         Quiero mi premio.
No se si han sido mis palabras o la cara de deseo con que las he pronunciado, pero Uno, no puede más y comienzo a notar su leche sobre mi pecho, ese gesto es lo único que me faltaba para que mi orgasmo llegue, y parece que, mis jadeos eran lo ultimo que Dos necesitaba para acompañar a su compañero de juegos.
Mis manos vuelven a acariciar mi pecho, lujuriosas, restregando mi premio por todo mi cuerpo. Me levantan y, de nuevo nos fundimos los tres en un beso, más tranquilo que los previos, quizás, de agradecimiento.





Ya se que parece que en esta historia somos 3 jugadores, pero no, hay muchos más.
Evidentemente, UNO y DOS, que, antes casi de saber de que iba la historia, estaban como voluntarios.
EL INCITADOR, que con una sola palabra en el momento adecuado, “fóllame”, ha sido capaz de desatar a la fiera.
LA INSPIRADORA, Rachel, que no necesita saber lo que pienso para tener claro lo que pasa por mi mente, y me dio las primeras frases de esta historia.
A, el eterno A, que, con un solo correo hace que me deshaga de la pereza y plasme en palabras lo que pasa por mi mente; mente que el incita a la perversión y la lujuria como nadie.


domingo, 9 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD.- LA LLEGADA DE LAS CHICAS


LA LLEGADA DE LAS CHICAS.
 
Cuando Carmen vio el escenario, no pudo evitar que un 
"joder" saliera de su boca.

- Esto es mejor que en mis fantasías Uto.
- Sabía que te gustaría.
Preparamos unas mesas, las neveras para luego 
poner la bebida, aunque el vino y licor ya lo 
teníamos enfriando.
 Quitamos una cosa aquí, pusimos una cosa allá, 
para sentarse, el suelo era perfecto, tampoco 
había mucho más.Antes de que llegaran las chicas, 
decidimos darnos una sauna, necesitábamos relajarnos.
En ese momento de tranquilidad Carmen me pregunto por los planes, pero no sabia bien que contestar.
- No se Carmen, tengo claro que la base será tu 
fantasía, esta historia la has creado tu, pero me gusta la improvisación.
Para cuando llegaron las chicas, todo estaba 
preparado.
Las habíamos citado en el bar de enfrente, 
comenzaron a llegar wassup.

- Estoy aquí
- Ya hemos llegado....
Les dije que nos avisaran cuando estuvieran todas y, 
cuando así fue, salimos a por ellas.
Nos siguieron sin hacer preguntas, sabían que de 
poco las serviría, y las llevamos al escenario de nuestro juego.
- Bufff, no se que va a pasad aquí, pero solo con verlo me da miedo. 
- Que se os habrá ocurrido.
Comenzaron las instrucciones.
- Bueno chicas, lo primero es abrir una botella de vino, 
me encanta que nuestras víctimas sean así 
de generosas.
Servido el vino, comenzamos con las instrucciones.
- Como ya os imagináis no estaremos solas.
Ya habías adivinado el nombre de uno de los 
invitados, sin duda, delatado por el exquisito 
Albariño.
- Sobre las 22 aparecerán los chicos.  La fantasía de 
Carmen es que todos estén atados en esa pared, para eso, 
necesito enseñados como hacerlo o 
tardaremos un montón, ¿te ofreces voluntaria 
Magda?
Con esa carita de... “Mejor me lo callo”, que 
tanto me gusta, accedió inmediatamente. 
Se puso junto a la pared y el resto de las chicas la 
rodeamos.
Llevó sus manos arriba, pero enseguida la dije que no era necesario de momento.
- Primero tenéis que atar las muñecas, así. De esta 
manera, nos aseguramos de que no se podrán desatar y 
además, no se harán daño cuando intenten escaparse, y 
creerme que lo intentarán. Una vez aseguradas las muñecas, ponéis la cuerda así, la pasáis por aquí, y no podrán 
desatarse, pero al mismo tiempo nos será fácil desatarles y cambiarles de sitio cuando lo deseemos. 

¿Alguna duda?
Nada que decir.
- El resto de lo que tengo en mente, ¿preferís saberlo o 
lo dejamos?
Por mayoría se decidió dejarlo, sobre todo a la 
improvisación, pero os explicamos la idea principal.
Ya tranquilamente comenzamos a beber vino, entre risas, 
hasta que Cio, la lagarta, reparo en una caja que estaba 
en un rincón de la estancia.
- Esa caja es la caja de Pandora, solo que en lugar de contener los males de la humanidad, contiene las maldades de este grupito de mujeres.


El vino de nuestra víctima comenzaba a hacer el efecto 
deseado.
Relajar y desinhibir.
Se que conocían la identidad de alguno de los invitados, 
pero sabia que otros les sorprenderían. 
Empecé a recibir wassup de los chicos, y, pidiéndole que 
guardara silencio, pasé a Asti una lista de todos, para 
que me avisara cuando hubieran llegado.
Quince minutos después, Carmen y yo salimos a la calle a 
recoger a nuestras "víctimas".

martes, 4 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD


 
LAS FANTASIAS SE CONVIERTEN EN REALIDAD. 
 
Somos tantos los personajes de esta historia que 
debéis permitirme que me centre en aquello que yo vi, viví y sentí. 
Por eso, desde aquí, animo y reto a cualquiera de los protagonistas a que 
ofrezcan su versión sobre los hechos allí ocurridos.
Intentare empezar por el principio.
 
La culpable esta vez fue Carmen11, ella incitó mi imaginación.
Estando las dos con Madrid9092, convirtiéndole en 
nuestro juguetito particular y llevándole al más 
excitante de los sufrimientos se la ocurrió…
- ¿Te imaginas esto mismo, pero con más hombres?
Sí, me imaginé, y ayudada por ella, comencé a 
prepararlo.
EL CORREO A LAS CHICAS
Niñas, estáis citadas el día D a la hora 20:00 en 
Madrid, no podéis faltar, será la noche del poder de 
las mujeres.
Ahhhhh, y ni mu, ni a vuestro mejores amigos, quien 
sabe quienes serán nuestras víctimas.
Fdo:
Carmen11 y Utópica.

----------------
Rachel, Cio, Magda, Lili, Plateada y Reinamora se apresuraron a contestar 
entusiasmadas.
- Siiiiiiiiiiii, allí estaré, quiero ver en acción a 
la cabrona de Uto, y Carmen será el complemento 
maligno ideal.
- No fallo, ¿necesitaré mi arnés?
- Mmmmm ¿me atarás?
- ¿Llevo pepinos o van incluidos en la fiesta?
- Uff, no se si no me da un poco de miedo. 
 
- Nena, llévate el arnés, que esta vez me lo pido¡¡¡¡¡
Habiendo confirmado todas las féminas, teníamos que 
conseguir que los chicos escogidos también dieran su 
sí.
EL CORREO A LOS CHICOS

A diferencia del correo a las chicas, abierto, el de 
los chicos iba con copia oculta.
¿Os atrevéis?
Estamos preparando algo especial, muy especial.
Una noche en la que las chicas tendremos el mando, unanoche en la que el 
placer será vuestro, una noche en 
la que estaréis para obedecer nuestros deseos.
¿Os atrevéis, u os damos miedo?
Os esperamos el día D a la hora 22 en Madrid, 
imprescindible acudir con camisa. 
Recibiréis instrucciones más precisas al respecto si 
accedéis.
Fdo.;
Carmen11 y Utópica
--------------------------------
Látigo, Madrid9092, Lolomad, Abogadocarlos, Alber, 
Wind, Asti, Lagarto, Spinning, Maeloc y Doc contestaron afirmativamente, de los que dijeron no, 
no diremos nada, que bastante tendrán después de leer esto con arrepentirse el resto de su vida.
- ¿Veré a Lady Nudos en acción? Si es así, iré.
- ¿Me vais a "torturar" como la ultima vez? Mmmmm
- Mmmmm, con las ganas que tengo de veros guerreras...
- ¿Tendréis cerveza? De lo demás no me fío.
 
- Ainssssssssss mi niña, claro que estaré.
 
- Me da que no tengo opciones.
- Uffff tengo miedo!!!!!!
- Eso me pone.
- Si no me ponéis de culo.
- Ni atado, nenas, ni atado.
- ¿Me repetirás ese susurro en mi oído? 
Pero el caso es que, con miedos o condiciones, todos 
dijeron si.

Así empezaba el trabajo para Carmen y para mí.

domingo, 8 de julio de 2012

Sorpresa de un amigo


Había recibido su llamada hacía 5 minutos y me puse nerviosa al oir su voz, simplemente me dio una dirección en el centro de Madrid y una hora. ¡Me daba sólo una hora! ¿Cómo pretende que vaya presentable con una hora? ¿Qué me pongo? Llevo 5 minutos mirando el armario y no me decido por nada, no quiero parecer dulce pero tampoco una tigresa, quiero dejarle con la duda de la idea que me he hecho sobre la sorpresa que me ha preparado.
Tengo 15 minutos exactamente para pegarme una ducha, vestirme, maquillarme y salir hacia la dirección sin llegar tarde, ¿por qué no seré como muchas personas que les da igual llegar tarde? ¡Venga Rachel, decídete! Ya está,  me pongo este vestido azul que no tiene escote pero deja ver mis largas piernas y estas sandalias con enormes tacones. 
Quedaban exactamente 20 minutos para la hora que me había dicho que apareciese, no podía llegar antes porque él no estaría y quería ver mi cara al entrar. Imposible llegar antes, sábado por la noche, centro de Madrid y tengo que aparcar, más le vale que se siente cómodamente a esperar.
Conforme me acercaba a la dirección, más nerviosa me iba poniendo,  conocía a Javier desde que éramos niños, pero cada vez me sorprende más, nunca sé qué es lo que me está preparando. Al llegar, toqué un timbre que había y esperé a que alguien abriese, moviendo mis piernas al ritmo de la música que mentalmente iba tarareando.
-                                  -  Hola.
-                                  -  Hola, me dijo Javier que me esperaba aquí.
-                                  - Sí, sí, Javier está dentro.
La persona que me abrió la puerta era un hombre de unos 40 años, alto, con un cuerpo bien cuidado y unos ojos penetrantes que me desnudaron con su mirada. Iba vestido con un pantalón vaquero y una camiseta blanca ajustada lo suficiente. Se retiró lo mínimo para que yo pudiera pasar y mi cuerpo se viera obligado a rozarle al pasar.
Al entrar me encontré directamente con un salón moderno con cierto estilo hippie y Javier estaba sentado en un puf, al verme se levantó y agarrándome de la cintura me dio un beso, acercando su cuerpo al mío.
Eso me sorprendió bastante porque Javier y yo no nos habíamos besado nunca y esa efusividad me desconcertó un poco, pero al mismo tiempo me excitó que lo hiciese de la forma que lo hizo, su lengua entraba en mi boca y sus manos iban recorriendo mi cuerpo y mi culo. Por supuesto que respondí a ese beso de la misma manera, mi cuerpo se dejaba llevar por sus caricias y por su lengua que me exploraba y se acercaba más a él para que siguiera con la misma intensidad.
Unas manos que no eran las de Javier comenzaron por detrás a levantar mi vestido azul, separé mi boca de la de Javier para ver quien era y descubrí al hombre que me abrió la puerta; detrás mio con sus manos por debajo de mi vestido y acariciando mis nalgas y subiendo sus manos hacia mis pechos mientras sus labios acariciaban mi cuello.
Me encontraba en una de mis fantasías y sin darme cuenta no sabía qué manos seguir, si las de Javier o las del desconocido, cada una me llevaba a un mundo diferente, a la ternura o al sexo, a la tierra o al cielo.
Javier se separó un poco para ver mi cara y mi cuerpo cómo reaccionaba ante el desconocido y cogiéndome de las manos me llevó hacia el puf donde se encontraba sentado cuando llegué. Se sentó de nuevo y se puso a mirar como el desconocido me quitaba el vestido,  los dos se quedaron mirando mi ropa interior y mientras el desconocido comenzaba a besarme, Javier acercó su mano hacia el culote y descubrió la excitación y la humedad de mis flujos, presionó su mano por encima de mi culote como queriendo introducir sus dedos. 
-                                    - Sergio, quítale el culote, quiero saborearla ahora mismo.
El desconocido fue quitándome el culote mientras Javier llevaba su cara a mi coño humedecido y al notar su lengua no pude reprimir un gemido por su delicadeza al hacerlo. 
Javier se levantó y me tumbó en el puf, se colocó entre mis piernas y comenzó a pasar su lengua entre mis labios, rozando sutilmente mi clítoris muy de vez en cuando, lamiendo mis muslos, para volver de nuevo a mis labios e introducir su lengua. Mis ojos se tornaban blancos aun estando cerrados, mis manos se agarraban a su pelo para que no separase su cabeza de mi coño.
Sergio mientras tanto se encargaba de mis pechos y pasaba su lengua por mis pezones endurecidos, por el momento que estaba viviendo, dando pequeños mordiscos sobre ellos, excitándome mucho más. Comenzó un descenso con su lengua y se colocó por encima de mí para encargarse de mi clítoris. Al tener su polla por encima de mi cara mi reacción fue directa y metí mis manos dentro de su pantalón para sacarla y comenzar a disfrutarla igual que ellos estaban disfrutando conmigo. Su polla estaba húmeda preludio del deseo que estaba sintiendo. Mi lengua comenzó a lamerla y él paró y se dejó llevar por mi lengua, se dio la vuelta para ver cómo lo hacía, ver como su polla entraba en mi boca y como mi saliva mojaba toda su longitud. 
Tener a Sergio mirándome como le chupaba y a Javier metiendo sus dedos en mi coño hizo que mis sensaciones se desbordaran y llegó mi primer orgasmo.  Javier pudo sentir como mi vagina se contraía y sus dedos eran aprisionados. Sacó sus dedos cuando me relajé y sin dudarlo me los ofreció para que los chupara.
Esa imagen le excitó muchísimo, más tarde me lo dijo, y se quitó sus pantalones y pasó su polla entre mis labios para recoger todos mis fluidos y llevarlos a mi boca. Sólo pude saborearlos una vez porque Javier fue directamente a penetrarme, primero despacio y aumentando más tarde. Sergio mientras tenía su polla entre mis tetas y yo abriendo mi boca y sacando mi lengua para mojarla al acercarse a mi boca con los embistes de Javier mientras me follaba.
Fueron penetrándome uno y después el otro, las posiciones se iban alternando, mi cuerpo pedía más y ellos querían que experimentara todo con ellos. Me follaron al mismo tiempo, algo que no pensé que nunca fuese a hacer aunque fuese una de mis fantasías.
Nos quedamos los tres dormidos en el salón, no descubrí más estancias de esa dirección, nunca más supe de Sergio, de Javier sé que se encuentra lejos de Madrid y que hablamos muchas veces de volver a repetirlo pero esta vez la sorpresa se la tengo que preparar yo.

miércoles, 11 de abril de 2012

NO TE VEO

Allí estábamos a las 12.00 en esa estación de metro como habíamos acordado, una llamada de teléfono era el toque de salida para el juego, solo sabíamos que llevaríamos las gafas de sol puestas y que no nos las quitaríamos cuando nos viésemos.... recibí tu llamada mientras te observaba desde la otra boca de metro...
dios que nervios tenia, pero allí estaba dispuesta a jugar.

Nos metimos en el vagón no podíamos mirarnos solo rozarnos pero nunca su cuerpo con el mio teniamos que tener a alguien entre medias de nosotros.
El primer contacto que tuvimos fue mi mano sobre la suya, mi mano estaba fría y me temblaba.. fue una caricia inocente aunque mi corazón no paro de palpitar, me moria de ganas de ponerme delante de ti y decirte "aqui me tienes ¿a hora que? ¿te das cuenta que me gustan los juegos y mucho mas el peligro?, era la primera vez que estaba viajando sin saber donde iba.
Sabia q estabas detrás de mi y solo conseguia ver tu mano al lado de la mía agarrados a la misma barra para no caernos con el balanceo del tren, cada vez se llenaba mas el vagón y se ponía gente entre nosotros pero tu mano y la mía no se soltaban de esa barra.
De repente note una mano que me acariciaba la cadera, una sonrisa nerviosa me salia tenia la sensación de que la gente pensaria que estaba loca o algo parecido, tu mano con mucho cuidado  fuiste llevandola hasta mi culo...madreo mia que excitada estaba, me moria de ganas de darme la vuelta pero habia dado mi palabra.
Tu fuiste mas listo que yo, venias preparado, me pusiste sobre mi mano un papel en el que decia BAJATE EN LA PROXIMA PARADA, asi lo hice me baje, empece a andar detras tuyo, te detuviste pero no te diste la vuelta, fui hacia a ti y te agarre por detras, meti mis manos entre tu cintura, acaricie tu torso, comence a besarte por la espalda, (estabamos alli plantados en mitad del pasillo), consegui llegar a los bolsillos de tus pantalones ufffffffffffff  madre mia que armadura habia alli dentro, estabas casi tan excitado como yo, te bese hasta llegar a tu nuca, tu cuello tu piel se erizo por completo y mis piernas me temblaban, quería tirarte allí mismo en mi mente estábamos solos tu y yo...te giraste y me devoraste durante mas de 15 minutos sin cruzar una sola palabra.
Me cogiste de la mano y me llevaste a la calle, estábamos a solo unos minutos de tu apartamento, no me dejaste ni llegar a el, ya en el ascensor empezaste a desnudarme, nos tiramos al suelo, comenzaste a comerme los pechos y succionar mis  pezones.......¡espera! dije yo.. están llamando a la puerta a golpes, habíamos dado al stop del ascensor pero los vecinos se quejaban por la espera....jajajjaja una carcajada nos salio a los dos, nos levantamos y rápidamente semi desnudos nos metimos en tu apartamento.
No vi nada, directamente al sofá no nos daba tiempo ni tan siquiera de llegar al dormitorio teníamos tanto deseo que no pudimos esperar.
Esos labios carnosos me estaban enloqueciendo, que ganas de ti tenia, que deseo, que pasión...tu boca comenzó a  jugar con mi cuerpo hasta llegar a mi sexo ufffffffffff diossss comencé a sentir ganas de ti de saborearte y no pude esperar quería saborearte, me di la vuelta te cambien de sitio, me arrodille a ti comiendo ese manjar que me preparaste para mi....escuche tus gemidos por cada uno de ellos mas me excitabas a mi.
Me agarraste por las caderas hasta ponerme sobre ti, estabas a punto de entrar en mi, me agarraste con fuerza por la espalda y yo agarre tu pelo negro mirándote fijamente a los ojos .....................
MORENA75