domingo, 28 de octubre de 2012

SE BUSCAN DOS JUGADORES


Tan solo unas velas iluminaban la instancia de forma tenue, pero ellos apenas veían su reflejo a través del antifaz. Antes de entrar les tapé los ojos, con lo que no sabían ni donde, ni con quien se encontraban.
Lo primero, era atar sus manos.
Les puse uno frente a otro, colocándome yo en el medio. Mientras uno era atado, al otro le coloqué sus manos sobre mis caderas, que fue acariciando mientras nuestro compañero de juego obedecía mis gestos sin rechistar.

Una vez hube terminado, me volví, colocando las manos atadas sobre mis nalgas, permitiendo un contacto que, lejos de excitarle, comenzó a desesperarle ya que apenas si podía tocarme con el anverso de su mano.
Con ambos atados, sus manos cayendo sobre su cuerpo, impidiendo la visión de sus sexos, tan solo levemente excitados; dí un paso atrás para observar la escena. El reflejo de las velas sobre sus cuerpos perfectamente depilados, era digno de una foto.
No tenía claro por donde seguir, hasta que el jugador llamémosle, Uno, comenzó a mostrar su nerviosismo. Me acerqué a él, sus manos comenzaron a temblar, le  susurré al oído un apenas audible:
-         Tranquilo, confía en mí.
Mi mano roza suavemente su brazo y su cabeza va hacia atrás, buscando mi boca y un nuevo contacto. Lo siente, pero sobre sus caderas, ya desnudas, que acaricio despacio, bajando poco a poco su ropa interior, que es lo único que le queda puesto. Me pongo de nuevo frente a el, dibujando con mi lengua sus labios. Un paso atrás me ayuda a  deleitarme con la imagen de su cara, ya más relajada, sacando su lengua buscando el ansiado beso. Se que eso le tranquilizaría, pero no ha venido aquí para estar tranquilo.
Vuelvo a colocarme tras el, comenzando a recorrer su cuerpo desde su espalda, poco a poco, hacia sus nalgas.
Esa postura me permite observar como Dos inclina su cabeza ligeramente, escuchado atentamente los leves sonidos que se producen, y buscándome.
Un solo paso al frente y ambos se encontrarían, pero sabía que querían jugar, sabía que sabían jugar, y que solo se movería cuando yo se lo pidiera.
La visión de Dos sumiso y entregado me excita casi tanto como notar la respiración agitada de Uno. Yo también cierro los ojos para deleitarme con ese bello sonido, pero mis manos siguen bajando hasta adentrarse entre sus nalgas, haciendo que mis dedos se escondan entre ellas. Sus suspiros son más audibles, y Dos comienza a ponerse nervioso, probablemente preguntándose cuando llegará su turno.
Abrazo a Uno desde atrás, acariciando su espalda con mi pecho desnudo, muerdo levemente su cuello y su cabeza se inclina ofreciéndome una oreja que, se, en el es casi otro órgano sexual. Comienza los susurros mientras mis pezones están erizados ante el contacto y mi lengua no deja de adentrarse de cuando en cuando al tiempo que le hablo.
Una de mis manos va a su sexo.
-         Mmmm, veo que estoy consiguiendo el efecto deseado.
Sus nalgas van hacía atrás.
-         ¿Me estás ofreciendo tu culo?
-         Si, me muero por que me folles.
-         Lo se, pero nunca me gustaron las cosas fáciles.
Con un movimiento brusco, le doy la vuelta colocando sus manos sobre una mesa. Mi lengua comienza a recorrer su cuerpo, bajando desde el cuello hasta perderse entre sus nalgas.
Mis dedos las acarician, disfrutando de la humedad que han provocado y notando como, poco a poco, también tu culo se va relajando y entregando.
Sus jadeos se hacen más audibles, haciendo que Dos, se mueva nervioso.
Voy a buscarle; agarrando sus manos, le llevo junto al otro jugador, pero coloco sus manos sobre mis caderas, que pronto se arquean para continuar lamiendo en el punto justo donde me había quedado.
Mojo mis dedos y vuelvo a meterlos entre tus nalgas, comenzando a jugar con tu ano, tan excitado a estas alturas que apenas mi dedo si encuentra resistencia.
Sus caderas van adelante y atrás buscando mas contacto, buscando ser penetrado.
Retiro mis manos y le acaricio con mi pubis, para que sienta la humedad que me está provocando. Vuelve a echar sus nalgas hacia atrás…
-         Aun no, quiero verte arder de deseo, quiero sentir como te retuerces buscando algo que te folle.
Dejándole con el culo en pompa, me doy la vuelta, agarrando con desesperación la boca de Dos, a quien ese contacto pilla desprevenido. Me moría por sentir un beso, pero más desesperación es la que deseo de ellos.
Intuyen quien es quien, pero apenas una docena de frases intercambiadas les ha traído aquí. No se conocen, solo la confianza y el deseo les ha llevado a jugar este juego.
Me arrodillo frente a Dos, metiendo su polla en mi boca sin previo aviso. Pronto comienza a crecer ante el contacto de esa lengua que, despacio, la acaricia. Como puede, con sus manos atadas, presiona mi cabeza, lo que le vale una palmada en el culo.

Permanece entonces quieto, acariciando mi cabeza, mientras su polla continua creciendo.
Me levanto y, esta vez en alto, para que ambos me escuchen digo:
-         Mira como se te ha puesto la polla, está deseando encontrar algo que follarse.
Guiándole, le llevo frente a Uno, restregando su polla por el culo hambriento.
Se que no es esa polla lo que quiere Uno, ni ese culo el que Dos desea, pero a ambos les une el deseo de complacerme y por eso se entregan a mi juego y a mi mente.
Las manos de Dos se apoyan en Uno como puede y sus caderas comienzan a contonearse graciosamente. Mis manos, hasta ahora, recorriendo los pechos, se adentran, poco apoco entre sus piernas, dispuestas a comprobar el efecto que el juego está consiguiendo en sus pollas.
-         Uffff, vaya dos “zorras” estáis echas, así es como quiero veros.
-         Fóllame. – dice Uno, deseoso de sentir sobre su cuerpo el baile de mis caderas.
-         ¿No te vale mi amigo?
-         No, fóllame tú, sabes que estoy aquí por que quiero que me folles.
-         No. Estás aquí porque tu culo necesita una buena polla, y eso es lo que vas a tener.
Ambos jadean, cada palabra tiene el efecto de excitarles aun más y en mi, de producirme un hambre voraz.
Lamo su polla, la restriego por mi cara, como sus huevos, entre jadeos le escucho gritar.
-         Si, es tuya, sigue.
Mis manos abren sus nalgas y acarician la otra polla, erecta y ansiosa de actuar,  pero sin dejar de lamer, y chupar.
De pronto me levanto y, por fin, le beso con furia.
-         Te gusta el sabor a polla en mi boca.
De nuevo le beso.
-         Pues aquí tienes el sabor de dos.
Intenta desatarse, buscando un contacto con mi cuerpo, las mías buscan de nuevo sus nalgas, abriéndolas nuevamente para jugar con la polla de Dos.
Jadea.
Grita.
Dos mueve las caderas más rápido, casi en embestidas.
-         Fóllame Uto. No me dejes así, sabes que no le quiero a él. Te quiero a ti.
Antes de que se de cuenta, le penetra de manera casi brutal, grita, entre desesperado, cabreado y excitado, siente sus manos en sus caderas, se retuerce, no se sabe si queriendo escapar o buscando mas embestidas. Mis uñas arañan sus caderas y siente mi pecho desnudo sobre su espalda. Solo entonces se da cuenta de su error. Le acaricio despacio, intentando calmar su cabreo; bajo el ritmo de la penetración, desato como puedo sus manos y le echo sobre la cama. Lamo su oreja, la mordisqueo.
-         Ya estás donde querías, ahora te quiero a mil, quiero que te mueras de deseo, que grites pidiendo mi polla.

Apenas si me muevo, quiero penetrarle despacio, sentir como tu cuerpo se entrega, escuchar suavemente tu respiración.
Dos no deja de tocarme y acariciarme, a tientas y aún con sus manos atadas. Como puedo, le desato también. Ha llegado el momento de sentir esa pasión controlada sobre mi cuerpo.
Abrazo a Uno, haciendo que grite, probablemente de dolor placentero.
-         ¿Te gusta?
-         Si, sigue.
-         Pídemelo
-         Sigue.
-         ¿Eso es todo lo que sabes pedir?
-         Fóllame cabrona, fóllame como tú sabes.
Dos, desesperado, se quita el antifaz, me besa y, por unos segundos se deleita con la imagen de Uno en el espejo, apenas el tiempo justo de reparar en mi gesto, si cabe, aún más excitado que el de Uno. A través del espejo busca una aprobación que, a estas alturas, no necesita y, haciéndose hueco entre los cuerpos, siento como poco a poco su polla va invadiendo mi cuerpo.
Unos pocos movimientos buscando el acoplamiento perfecto y Uno adivina lo que está pasando por la fuerza que le penetra.
Le quito el antifaz y, tras acostumbrarse de nuevo a la luz, sonríe aprobando la imagen que recibe del espejo.
-         Bueno, ahora ya nos conocemos todos, llegó el momento de empezar a jugar.
Dos embiste con fuerza mientras mis manos buscan acariciar la polla de Uno, que echando una mano atrás intenta acariciarme, hasta que una nueva embestida le hace poner ambas manos sobre el colchón intentando no caerse.
A partir de ese momento, el ritmo se vuelve desenfrenado y las caderas bailan a ritmos rápidos. Vuestros rostros en el espejo me excitan casi tanto como lo que estoy viviendo.
Mi cabeza se vuelve hacia atrás buscando el contacto de dos bocas; los gritos, los suspiros, los jadeos se suceden.
Poco a poco voy parando el juego.
Me tumbo junto a Uno, buscando su boca, Dos se tumba sobre mí, uniendo su boca a nuestro juego.
En pocos segundos, os hacéis con el control de la situación y vuestras manos buscan mi sexo. Me dejo hacer, tranquila, hasta que vuestras bocas, por primera vez, se unen frente a mí, entonces el poco de calma que tenía, desaparece. La necesidad de una pausa, se esfuma, y ambos acaban rodeados por mis brazos, mientras mis manos acarician sus nalgas, en un beso a tres.
Casi sin darme cuenta, mi cuerpo es invadido por dedos juguetones que me hacen retorcerme. Las bocas se reparten mis pechos y otras manos acarician mi cuerpo. Ahora soy yo la que jadeo, la que me entrego y me contoneo, pero se que no durará mucho, se lo que deseo de vosotros, y esto solo forma parte del juego.
Me levanto, despacio, dejándoos a uno frente a otro, os miráis sin saber que decir ni que hacer, esperando mi siguiente movimiento.
Doy la vuelta a Uno, elevando su culo hasta la altura de mi pubis mientras Dos observa.
-         No mires, te quiero igual de perro cielo.
Agarrando de nuevo sus caderas, le pongo a la altura deseada. Esta vez es Dos el que va a recibir la furia de mi deseo, sin olvidarme de Uno, para el que he reservado un Dildo.
-         Ahora es a ti a quien quiero escuchar gritar.
-         Pues empieza a darme lo que deseo.
Poco a poco mi polla le penetra, mientras acaricio sus nalgas dándole pequeños azotitos. Me agarro a sus caderas, atrayéndolas hacia mi, llegando más allá en cada embestida, consiguiendo jadeos más profundos en cada movimiento, de momento calmados, y seguirán siendo así hasta que le escuche gritar pidiendo más.
Ver esos culos, a los que tantas ganas he tenido, esperando ser follados, ufffff.
Por fin son míos, y no voy a desaprovechar la oportunidad de disfrutarlos hasta el final.
Es difícil describir las sensaciones que me invaden, la lujuria y el deseo con el que los miro, la sensación  de victoria al verles tan entregados, la impresión de trabajo bien hecho al saber que he conseguido el objetivo,  que ambos se dejen llevar por el juego y por mi fantasía, al fin, convertida en realidad.
Ensimismada en estos pensamientos, me saca de ellos un grito de Dos.
-         Fóllame mas, necesito sentir tu furia en mi culo.
-         Mmmmmm, creo que no te he escuchado.
Uno mira a su compañero de juegos, y vuelve la vista hacia mí.
-         Fóllame más fuerte, necesito sentir que me posees, y no solo mi culo.
Muerdo mis labios y ejerzo toda la presión sobre mis caderas de la que soy capaz.
Una toalla entra en acción, pasa por debajo de su cuerpo y agarro con fuerza las puntas con ambas manos, eso me da el punto de apoyo necesario para embestirle con toda mi fuerza.
Ahora sus gritos son mayores.
-         Si, esto es lo que necesitaba. Fóllame nena, fóllame.
El roce del arnés contra mi pubis, los gritos de ambos, el contoneo de sus culos buscándome…. No creo que aguante mucho sin tener un orgasmo.
Mis caderas no dejan de bailar sobre el culo de Dos, y mis manos no dejan de moverse sobre Uno; busco sus pollas, y veo que están muy excitados, aunque, ese gesto no era necesario, solo escuchándoles, lo se.
Salgo de dentro de Dos, y voy a por el culo de Uno, que, aunque no ha dejado de ser penetrado, necesita más caña que la que le he estado dando.
Ni rechista cuando el arnés, que no he dicho, es de considerable tamaño, le penetra; al contrario, busca el acoplamiento moviéndose despacio, hasta que, considerándolo colocado, comienza a moverse adelante y atrás.
Dos, demasiado excitado tras su momento, busca follarme, pero los movimientos rápidos que estoy propinando a Uno se lo impiden, a si que, empieza a jugar con mi culo.
-         Si, así, fóllame, sigue nena sigue.
Cada palabra suya da más velocidad a mis movimientos.
Cada jadeo me da mas fuerza.
Cada grito hace que agarre con más ímpetu la toalla.
Cada arañazo sobre las sabanas consigue que imprima mas fuerza sobre su cuerpo.
Ahora si, un profundo jadeo les da a entender que mi orgasmo ha llegado, pero quiero más, necesito mucho más.
Me tumbo sobre la cama, retiro el juguete y casi en un grito les pido:
-         Follarme, no puedo mas.

Sin pensarlo mucho, Uno se vuelve y, en un solo gesto, rápido y autoritario me coloca sobre su polla, agarrándose a mis caderas, que mueve deprisa. Dos intenta ralentizar los movimientos buscando su lugar, que no le cuesta mucho encontrar, y empieza a dirigir los movimientos a su antojo. Al principio el dolor hace que necesite un rato para hacerme con la situación, pero rápido disfruto como nunca.
Palabras obscenas salen de sus bocas, consiguiendo que mi excitación aumente, los orgasmos se suceden haciendo que mi cuerpo estalle en mil convulsiones de placer, hasta tener la sensación de no poder con mas placer. Los gritos de ellos me dan a entender que no les queda mucho para correrse, lo que me hace parar.
-         Chicos, ni se os ocurra correros, no quiero que Durex se quede con algo que es mío.
A Dos no le veo la cara, pero Uno sonríe elevando mis caderas para salir de dentro de mí. Dos hace lo mismo, y yo, ahora con la misma obediencia y sumisión que antes me han brindado ellos, me arrodillo, acariciando mi pecho como lugar señalado para recibir mí premio.
Mientras mi lengua les acaricia, veo sus caras, desencajadas y excitadas y se que la mía les corresponde, quizás con una mirada mas lujuriosa.

No puedo evitar morder mis labios, hasta el punto hacerme daño. Es curioso, pero, en este momento son tan diferentes…. Uno cierra los ojos, absorto en tocarse, sin embargo, Dos ha fijado sus ojos en los míos, y eso me incita a comenzar a acariciar mi sexo y a susurrarle con la intención de que lea mis labios.
-         Tócale.
Sin pensárselo mucho, dirige una de sus manos a Uno, comenzando a acariciarle, este abre los ojos y, al ver que es Dos el que le toca, y los jadeos, junto con el movimiento más rápido que eso produce en mí, le hace corresponderle.
Ahora ambos me miran, mientras no dejan de tocarse, y yo no dejo de tocarme mientras me acerco a un nuevo orgasmo.
-         Quiero mi premio.
No se si han sido mis palabras o la cara de deseo con que las he pronunciado, pero Uno, no puede más y comienzo a notar su leche sobre mi pecho, ese gesto es lo único que me faltaba para que mi orgasmo llegue, y parece que, mis jadeos eran lo ultimo que Dos necesitaba para acompañar a su compañero de juegos.
Mis manos vuelven a acariciar mi pecho, lujuriosas, restregando mi premio por todo mi cuerpo. Me levantan y, de nuevo nos fundimos los tres en un beso, más tranquilo que los previos, quizás, de agradecimiento.





Ya se que parece que en esta historia somos 3 jugadores, pero no, hay muchos más.
Evidentemente, UNO y DOS, que, antes casi de saber de que iba la historia, estaban como voluntarios.
EL INCITADOR, que con una sola palabra en el momento adecuado, “fóllame”, ha sido capaz de desatar a la fiera.
LA INSPIRADORA, Rachel, que no necesita saber lo que pienso para tener claro lo que pasa por mi mente, y me dio las primeras frases de esta historia.
A, el eterno A, que, con un solo correo hace que me deshaga de la pereza y plasme en palabras lo que pasa por mi mente; mente que el incita a la perversión y la lujuria como nadie.


domingo, 9 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD.- LA LLEGADA DE LAS CHICAS


LA LLEGADA DE LAS CHICAS.
 
Cuando Carmen vio el escenario, no pudo evitar que un 
"joder" saliera de su boca.

- Esto es mejor que en mis fantasías Uto.
- Sabía que te gustaría.
Preparamos unas mesas, las neveras para luego 
poner la bebida, aunque el vino y licor ya lo 
teníamos enfriando.
 Quitamos una cosa aquí, pusimos una cosa allá, 
para sentarse, el suelo era perfecto, tampoco 
había mucho más.Antes de que llegaran las chicas, 
decidimos darnos una sauna, necesitábamos relajarnos.
En ese momento de tranquilidad Carmen me pregunto por los planes, pero no sabia bien que contestar.
- No se Carmen, tengo claro que la base será tu 
fantasía, esta historia la has creado tu, pero me gusta la improvisación.
Para cuando llegaron las chicas, todo estaba 
preparado.
Las habíamos citado en el bar de enfrente, 
comenzaron a llegar wassup.

- Estoy aquí
- Ya hemos llegado....
Les dije que nos avisaran cuando estuvieran todas y, 
cuando así fue, salimos a por ellas.
Nos siguieron sin hacer preguntas, sabían que de 
poco las serviría, y las llevamos al escenario de nuestro juego.
- Bufff, no se que va a pasad aquí, pero solo con verlo me da miedo. 
- Que se os habrá ocurrido.
Comenzaron las instrucciones.
- Bueno chicas, lo primero es abrir una botella de vino, 
me encanta que nuestras víctimas sean así 
de generosas.
Servido el vino, comenzamos con las instrucciones.
- Como ya os imagináis no estaremos solas.
Ya habías adivinado el nombre de uno de los 
invitados, sin duda, delatado por el exquisito 
Albariño.
- Sobre las 22 aparecerán los chicos.  La fantasía de 
Carmen es que todos estén atados en esa pared, para eso, 
necesito enseñados como hacerlo o 
tardaremos un montón, ¿te ofreces voluntaria 
Magda?
Con esa carita de... “Mejor me lo callo”, que 
tanto me gusta, accedió inmediatamente. 
Se puso junto a la pared y el resto de las chicas la 
rodeamos.
Llevó sus manos arriba, pero enseguida la dije que no era necesario de momento.
- Primero tenéis que atar las muñecas, así. De esta 
manera, nos aseguramos de que no se podrán desatar y 
además, no se harán daño cuando intenten escaparse, y 
creerme que lo intentarán. Una vez aseguradas las muñecas, ponéis la cuerda así, la pasáis por aquí, y no podrán 
desatarse, pero al mismo tiempo nos será fácil desatarles y cambiarles de sitio cuando lo deseemos. 

¿Alguna duda?
Nada que decir.
- El resto de lo que tengo en mente, ¿preferís saberlo o 
lo dejamos?
Por mayoría se decidió dejarlo, sobre todo a la 
improvisación, pero os explicamos la idea principal.
Ya tranquilamente comenzamos a beber vino, entre risas, 
hasta que Cio, la lagarta, reparo en una caja que estaba 
en un rincón de la estancia.
- Esa caja es la caja de Pandora, solo que en lugar de contener los males de la humanidad, contiene las maldades de este grupito de mujeres.


El vino de nuestra víctima comenzaba a hacer el efecto 
deseado.
Relajar y desinhibir.
Se que conocían la identidad de alguno de los invitados, 
pero sabia que otros les sorprenderían. 
Empecé a recibir wassup de los chicos, y, pidiéndole que 
guardara silencio, pasé a Asti una lista de todos, para 
que me avisara cuando hubieran llegado.
Quince minutos después, Carmen y yo salimos a la calle a 
recoger a nuestras "víctimas".

martes, 4 de septiembre de 2012

LAS FANTASIAS SE HACEN REALIDAD


 
LAS FANTASIAS SE CONVIERTEN EN REALIDAD. 
 
Somos tantos los personajes de esta historia que 
debéis permitirme que me centre en aquello que yo vi, viví y sentí. 
Por eso, desde aquí, animo y reto a cualquiera de los protagonistas a que 
ofrezcan su versión sobre los hechos allí ocurridos.
Intentare empezar por el principio.
 
La culpable esta vez fue Carmen11, ella incitó mi imaginación.
Estando las dos con Madrid9092, convirtiéndole en 
nuestro juguetito particular y llevándole al más 
excitante de los sufrimientos se la ocurrió…
- ¿Te imaginas esto mismo, pero con más hombres?
Sí, me imaginé, y ayudada por ella, comencé a 
prepararlo.
EL CORREO A LAS CHICAS
Niñas, estáis citadas el día D a la hora 20:00 en 
Madrid, no podéis faltar, será la noche del poder de 
las mujeres.
Ahhhhh, y ni mu, ni a vuestro mejores amigos, quien 
sabe quienes serán nuestras víctimas.
Fdo:
Carmen11 y Utópica.

----------------
Rachel, Cio, Magda, Lili, Plateada y Reinamora se apresuraron a contestar 
entusiasmadas.
- Siiiiiiiiiiii, allí estaré, quiero ver en acción a 
la cabrona de Uto, y Carmen será el complemento 
maligno ideal.
- No fallo, ¿necesitaré mi arnés?
- Mmmmm ¿me atarás?
- ¿Llevo pepinos o van incluidos en la fiesta?
- Uff, no se si no me da un poco de miedo. 
 
- Nena, llévate el arnés, que esta vez me lo pido¡¡¡¡¡
Habiendo confirmado todas las féminas, teníamos que 
conseguir que los chicos escogidos también dieran su 
sí.
EL CORREO A LOS CHICOS

A diferencia del correo a las chicas, abierto, el de 
los chicos iba con copia oculta.
¿Os atrevéis?
Estamos preparando algo especial, muy especial.
Una noche en la que las chicas tendremos el mando, unanoche en la que el 
placer será vuestro, una noche en 
la que estaréis para obedecer nuestros deseos.
¿Os atrevéis, u os damos miedo?
Os esperamos el día D a la hora 22 en Madrid, 
imprescindible acudir con camisa. 
Recibiréis instrucciones más precisas al respecto si 
accedéis.
Fdo.;
Carmen11 y Utópica
--------------------------------
Látigo, Madrid9092, Lolomad, Abogadocarlos, Alber, 
Wind, Asti, Lagarto, Spinning, Maeloc y Doc contestaron afirmativamente, de los que dijeron no, 
no diremos nada, que bastante tendrán después de leer esto con arrepentirse el resto de su vida.
- ¿Veré a Lady Nudos en acción? Si es así, iré.
- ¿Me vais a "torturar" como la ultima vez? Mmmmm
- Mmmmm, con las ganas que tengo de veros guerreras...
- ¿Tendréis cerveza? De lo demás no me fío.
 
- Ainssssssssss mi niña, claro que estaré.
 
- Me da que no tengo opciones.
- Uffff tengo miedo!!!!!!
- Eso me pone.
- Si no me ponéis de culo.
- Ni atado, nenas, ni atado.
- ¿Me repetirás ese susurro en mi oído? 
Pero el caso es que, con miedos o condiciones, todos 
dijeron si.

Así empezaba el trabajo para Carmen y para mí.

martes, 28 de agosto de 2012

DOS NUEVOS RELATOS



Comienzan dos nuevos relatos por capítulos, que escribimos de manera compartida, esta vez los publicaremos en ULOOP http://www.uloop2012.com



UN "TIMIDO" TRUHÁN

EL-LÁTIGO Y UTÓPICA


Este relato es una guerra de mentes; mentes retorcidas. Látigo y Utópica se van retando a escribir una historia que, como todo lo que pueda salir de sus mentes, llega a alcanzar tintes surrealistas.





UN CUMPLEAÑOS MUY ESPECIAL

RACHEL-ASTERIX-UTOPICA       

¿Que puede ocurrir si estas tres mentes comienzan a imaginar? Sin duda, solo puede salir erotismo en estado puro. ¿Comenzamos?


domingo, 12 de agosto de 2012

Pura Utópica


Parece ser que es costumbre bastante común desaparecer de la vida de la gente y 
volver a aparecer meses después con la conversación en el punto en la que se había 
quedado.
Perdonar, pero yo no lo entiendo.
- Llevo meses sin saber de ti y apareces diciendo ¿cuando vamos a quedar? como si 
tal cosa.
- Ya, es que he estado liado, he tenido problemillas..... Bla Bla Bla.
Lo que más me jode de los tíos es que me tomen por gilipollas.
Siempre lo he dicho, soy mala, una cabrona, solo el remordimiento de conciencia para
mis acciones, pero, si me llamas tonta, pues se me va el remordimiento.
Y claro que entiendo que no me digas que quieres follar conmigo, eso pararía todo 
juego y, si no hay juego, yo no juego, pero ¿un café y nada más? ¿Para conocernos y 
ponernos caras? ¿Con todas tus buenas y sanas intenciones?
Sanas seguro, yo se que el sexo es lo mas sano que hay, lo que dudo es que tu 
entiendas lo mismo.
Unas frases mas allá, le digo:
- Venga, quedemos, tomemos ese café -que, para mi es un café y para ti una 
oportunidad de echar un polvo- pero si esperas algo bueno de ese encuentro, te 
confundes, ya te lo digo desde ahora.
- No mujer, solo tomamos un café, después de tanto hablar tengo ganas de conocerte.
Otra vez me tomas por gilipollas; pero no te das cuenta de que si me dices:
-       Un café si, pero te meteré mano por debajo de la mesa porque me muero por 
follar contigo..... Igual hasta me pone cachonda tu sinceridad y acabamos echando un 
polvo, pero joder!!!!! ¿A quien le pone que la tomen por tonta?
A miiiiiiiiiiiii. Me pone, me encanta, me da razones para mandar a tomar por culo mi 
buena conciencia y dejar salir la parte mas malvada de Utópica. Me excita 
sobremanera tener que estar alerta para calibrar una a una mis palabras y buscarlas 
el doble sentido, porque sí, soy una cabrona, pero no miento, solo juego con el 
diccionario
Yo digo:
- Venga un café y ya veremos,
Se que, automáticamente mi amigo, el que de cree que me he caído de un guindo 
piensa...
- Un café y, si me lo curro igual follamos.
Lo que yo pienso es.
- Un café y, si me apetece un heladito, pues también, que con estos calores......
En fin, que allí estaba yo, en un barrio de la periferia de Madrid, en una terraza, con un 
calor de muerte, y sin saber que pedir hasta que recuerdo... Dije un café y yo no miento.
- Café con hielo por favor.
- Una cerveza
Otra mentira. Pero esta la perdonaré.
Comenzamos la conversación y la cosa se torna interesante. Una cosa nos lleva a otra y mí 
perspicacia me lleva a la confirmación de lo que pensaba.
- Que si conocí a una chica, que si me enamoré, que si la cosa no salió bien, que si me dejó 
echo polvo, que si que perdones mi desaparición....
- A ver cielo, que tu y yo no éramos novios, que no pasaba nada por decirme, Utópica, he 
conocido a una Tía y me voy a centrar en ella; es mejor eso que salir por la puerta deatrás coño. 
Yo te habría dado la enhorabuena y, como mucho, te habría pedido que me
contaras alguna aventura para escribir un relato, y ¿tan amigos leches!.
- Ya lo se… hice mal… pero no he dejado de acordarme de ti....
Claroooooooo, siiiii, cuando tu empiezas una relación y estas enamorado hasta las 
cejas no dejas de pensar en aquella chica con la que tuviste 3 o 4 conversaciones 
calientes, claro, claro.
- Siempre te he deseado, siempre me has gustado....
Bla Bla Bla o cambia de tercio o me aburriré como una ostra.
Casi preferiría que empezara a meterme mano.
Mano no pero...
- No puedo dejar de mirarte el escote.
Ves, eso si me pone, ¿quien no tiene algo de egocéntrico?
- Pero si no llevo escote.
- Algo se intuye entre los botones de la blusa
- Imaginación no te falta, desde luego....
Mas Bla Bla Bla, y que si vamos a mi casa te enseño las fotos de mi viaje a la 
Cochinchina.......
Ya te estas pasando de llamarme gilipollas.
- Pero tranquila, que no pasara nada....
¿Mas? Bufff, me vas a crear complejo.
- Pero si es verdad que solo puedo desearte, y que no quiero sentir otra cosa, pero me esteré quieto.
Biennnnnnn, os acordáis de Vichy el vikingo, pues así soy yo.
Bombilla.
- Venga vamos a tu casa.
Preciosas las fotos, rico el café, no esta mal su torso, que, claro, como hacia calor se
ha quitado la camiseta....
Para que luego digan que hay igualdad. Anda que si viene un amigo a mi casa y me 
quedo en tetas no va a pensar el:
- Esta quiere follar….
Pero no, nosotras tenemos que pensar que lo hacen porque hace calor.
Son tan nobles ellos.....
En fin, sin terminar mi segundo café, ni las fotos de la Cochinchina, con ese torso 
blanco como la leche que me hace pensar que en la Cochinchina hay de todos menos playas y sol, comienzo a sentir una mano que sube, despacio, calmada, sin hacer ruido para que yo no me percatara, por mi muslo. Mediada la pierna y sin que yo hubiera dado ni la mas mínima muestra de ser consiente de la situación, agarro su mano quitándolade mi pierna, mientras le digo.
- Era un café y unas fotos....
- Pero también te dije que te deseo, y no puedo ni quiero evitar sentirlo.
Segunda vez a la puerta de la boca del lobo.
- Y que te estarías quieto, ¿sabes que me gusta jugar, no?
- Siiii y estoy deseando que lo hagas conmigo.
Una sonrisa ilumina mi rostro, por tercera vez la boca del lobo, mejor dicho, de la loba, pero ahora ya estas dentro.
- Tu deseo a sido concedido, luego no me digas nada.
- ¿Que quieres decir?
- Nada, que voy a hacer realidad tus deseos.
Anoto una a una las palabras en mi memoria, se que luego las necesitaré.
Me siento sobre él en el sillón y comienzo a besarle. Antes casi de que mis labios se 
posaran en su boca, sus manos van a mi camisa, desabrochando con premura los 
botones.
Antes del primer movimiento de mis manos, mis tetas están fuera del sujetador, antes 
de dar por terminado el beso, su boca huye de la mía para hacerse cargo del pezón 
izquierdo, mientras sus manos han elevado mi falda y se cuelan entre los cachetes de mi culo por debajo del tanga, que no se ni donde está, y juro que no me lo he quitado, buscando los labios de mi sexo.
Su cara de satisfacción al notar como mis manos van hacia su cinturón y poco a poco 
lo desprende del pantalón, era solo una sombra de mi cara de picardía.
Con el cinturón en la mano y sin un solo botón de su pantalón desabrochado, miro a mi alrededor mientras siento como unos dedos intentan abrirse camino en un sexo que, nose lo está poniendo nada fácil. Es lo que tiene, la urgencia nunca me ha excitado, y 
este Tío tiene urgencia por follarme.
Con cara de vicio, esa cara de vicio que esconde la de picardía, le levanto del sillón y, ahora si, bajando los pantalones y los calzoncillos hasta los pies, le llevo andando cual pingüino hasta la silla.
Le siento y, mostrando mi torso ya desnudo y una media sonrisa seductora mientras 
muerdo ligeramente mi labio, le enseño el cinturón, gesto que le pone cachondo. Llevo sus manos a la espalda, las ato y me tumbo cómodamente en el sillón, abriendo mi 
camisa, sin quitármela. Levantando mi falda y apartando mi tanga comienzo a 
acariciarme despacio, con calma, intentando que volviera a mi sexo la lubricación que, con las prisas, se había llevado por delante.

Intenta desatarse del cinturón, pero ve que no puede.
- Esto esta muy fuerte, no puedo quitármelo.
- Claro, si no hubieras desaparecido sabrías que me han puesto el mote de Lady 
Nudos.
Protesta unas cuantas veces, alegando mil cosas hasta que le digo.
- Has dicho que estarias quieto, y solo quiero asegurarme de ello, tu relájate, te he 
dicho que cumpliría tus deseos y eso pienso hacer.
Yo he dicho lo que he dicho, está claro, pero el traduce.
- Si tengo paciencia echare el polvo de mi vida, como me esta poniendo¡¡¡¡
Pues nada, tú piensa y no me escuches, que así te ves.
Al principio casi me olvido de su presencia, solo así seré capaz de excitarme, pero, 
poco a poco, el ver su sexo erecto y duro como una piedra. Ver como se refuerce 
mientras continúa atrapado entre su propio pantalón y su cinturón, las palabras 
obscenas y, por primera vez sinceras que salen de su boca, mientras observa como, 
poco a poco mis dedos invaden mi sexo, como una mano pellizca suavemente mis 
pezones mientras de la otra apenas el dedo gordo se deja ver. Mis movimientos se 
aceleran, mi respiración aumenta su ritmo, comienzan a escucharse mis jadeos, 
mis piernas gana en rigidez, me tumbo en el sillón, incapaz de permanecer con las 
piernas dobladas. Mis manos van del pecho al clítoris mientras la otra no sale de dentro de mi cuerpo, presiono mi sexo, casi hasta hacerme daño por momentos, comienzo a gritar, un solo grito casi desgarrador, hace que todo termine mientras no he dejado de mirarle. Después de eso, vuelvo a escuchar tus protestas. No se si las has las 
interrumpido o simplemente no le escuchaba.
- Solo contéstame a una pregunta, ¿me deseas?
- Como jamás he deseado a nadie.
- Pues entonces no te enfades conmigo, solo he cumplido tus deseos.
- No, lo que deseo es poder tocarte, poder besarte, deseo follarte como nunca lo he
hecho con nadie...
- Eso no es lo que me has dicho.
- ¿Como que no?
- No, tú has dicho: solo puedo desearte y no puedo sentir otra cosa. Has dicho que no 
podías, no querías evitar sentirlo. Y has dicho, que deseabas que jugara contigo, solo he cumplido tus deseos, uno a uno.
Para este momento ya estas desatado y con una calma rara para la situación, me 
besas despacio pero con pasión y me dices.
- Era verdad, eres una Cabrona.
- Perdona pero menos que tu. Solo pido una cosa, sinceridad, y lo único 
verdaderamente sincero que me has dicho han sido los insultos cuando has visto lo queestaba pasando.
- Tienes razón, me lo merezco, pero te he dicho algo más verdaderamente sincero, que te deseo. Espero tener la oportunidad de demostrártelo y que cumplas, pero de verdad todos mis deseos. El próximo orgasmo que te vea tener, quiero provocártelo yo.
- Ya veremos.
Digo mientras pienso que, alguien con tan buen perder quizás merezca una segunda 
oportunidad.....
P.D.: perdonar la edición pero el editor está mal y llevo mas tiempo para colgar esto que 
para escribir el relato.