Una noche como otra cualquiera, hablando con gente que sin conocernos, noche a noche nos vamos descubriendo. Una noche como otra cualquiera en un chat, en la que los asiduos, nos gastamos bromas, nos preocupamos, nos contamos nuestros problemas y nuestras experiencias. Un chat en la que los nuevos nos preguntan sobre este mundo oscuro y donde algunos conocen a sus primeros contactos.
Ayer, después de una semana complicada y más lágrimas que risas, encontré de nuevo a MorganM, un amigo aun sin conocerle, una persona dulce, sensible y deseada, también estaba carmen11, pizpireta, estricta con los nuevos pero que después da mucho juego en el chat a la gente, la mujer que no admite privados, Hipercuriosa, la seriedad aparente, mujer de deseos controlados y provocación de deseos incontrolados, jacuzzi que se unió en la última parte de la noche y que sin dudarlo se unió a nuestro juego y, claro, por supuesto yo, Rachel.
La noche empezó con la llegada a mi móvil de una foto, una mano, simplemente una mano izquierda, pero al mismo tiempo el inicio de una descripción de la mano de MorganM para el resto, la curiosidad de carmen11 y de hipercuriosa hizo que comenzase mi relato nocturno, describiendo la mano inicié un relato de deseos, simplemente imaginando sus dedos recorriendo mi piel, mi escalofrío al sentirla, esa mano que me explora, me acaricia, inicia unos roces que me excitan, unos dedos que largos y juguetones, me producen diversas sensaciones al rozar mi clítoris, al investigar mi cuerpo, al introducirse en mí y humedecerse con mis deseos, dejarme probar mis más profundas humedades mientras carmen11 e hipercuriosa lo observan todo, pero quieren participar, quieren acariciar el cuerpo de MorganM, besarle, provocarle la excitación más fantástica, recorrer su cuerpo con sus lenguas, rozar sus cuerpos con el cuerpo de él.
Jacuzzi que entró en ese momento, no sabía qué estaba pasando, pero sabía que fuese lo que fuese, quería participar, quería tocar a cada una de nosotras, introducirse en este grupo formado en un chat, en el que los deseos quizá se hagan realidad, quizá descubramos el cuerpo de MorganM y sintamos sus caricias, quizá sintamos sus besos, su lengua juguetona que se enreda con las nuestras, quizá algún día tomemos un café lleno de deseo o quizá no, pero el deseo que se forma respecto a una persona en un chat no es descriptible, es un deseo que quieres descubrir, en unos susurros que quieres oir, quieres sentir un escalofrío en la piel al sentir como sus dedos te rozan de forma imperceptible.
Seguiremos conociéndonos, seguiremos sintiendo con los pequeños relatos que surgen en un chat, pero quien sabe cuándo conoceremos a cada uno de los personajes de los relatos.
Quizá nunca lo sabréis porque la discreción es primordial en este mundo, pero siempre habrá detalles en los relatos, en las confesiones que quienes nos conocen dirán ¡qué jodidos ya se han conocido!
Me gustaría dar las gracias a los partícipes de mis intentos de relatos y a los cuales pido permiso antes para nombrarles.
Un beso puede ser excitante sin haber rozado tus labios, una caricia puede producirte un escalofrío aunque esté a muchos kilómetros de distancia, una mirada puede ser más profunda cuando miras en mi interior y no ves mis ojos, déjame que te explore y te haga sentir.